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lunes, 22 de abril de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
martes, 13 de noviembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Cuida tu Interior
AvanzaPorMas.com "Cuida tu Interior" Por Esteban Correa , tu ser interior, paz interior, paz mental, paz espiritual, cuida tu ser interior, sanidad interior
martes, 25 de septiembre de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Vitaminizate Espiritualmente

Alimenta tu mente cada día con la Palabra de Dios. Por ejemplo, las orugas pueden identificarse por las plantas de las que se alimentan: La mariposa algodoncillo se alimenta de las plantas de algodón y la mariposa alfalfa se alimenta de las plantas de alfalfa. Así también, nosotros podríamos ser fácilmente identificados por lo que nos alimentamos.
Dicho esto, te puedo preguntar: ¿Cómo te alimentas? Existe un dicho antiguo que dice "Eres lo que comes". Recuerda que no solo somos cuerpo, también somos espíritu y alma. De aquí las preguntas ¿Cómo estás alimentando tu espíritu? ¿Sabías que tu espíritu también necesita aeróbicos todos los días?
"Dios, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera de tu respuesta" (Salmos 5:3 NTV)
¡Cada mañana! Es decir a diario debemos vitaminizar nuestro espíritu con la Palabra de Dios.
Así como es imposible estar saludables físicamente solo comiendo chocolates y comida chatarra, para una vida saludable espiritualmente debes dejar de comer los postres que te ofrece el enemigo y sacar de tu vida las golosinas de pecado.
¿Te alimentas de Dios? Es decir, ¿tomas tu pildorilla diaria de su Palabra? ¿O a veces se te pasa y simplemente lo dejas para nunca y te empujas algo que no debes?
Job decía "no me he apartado de sus mandatos, sino que he atesorado sus palabras más que la comida diaria" (Job 23:12 NTV). Antes que alimentar su cuerpo, Job alimentaba su espíritu y su espíritu estaba como Popeye: fuerte y reverdeciendo.
Tu espíritu te dirá ayuna y tu cuerpo te dirá desayuna, te hará una pataleta para que lo alimentes y hasta rugirá feroz como un lobo dentro de tu estómago pero al final, ganará la pelea el que esté más fuerte.
Si comemos tres veces al día, te pregunto: ¿Alimentamos nuestro espíritu de la misma forma? Jesús dijo: "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Juan 4:4)
Dios quiere alimentarnos día a día con un "maná divino" con el fin de pasar 24 horas a su lado con un contrato renovable a diario. Cada nueva aurora se te entrega un paquete fresco que se llama "Hoy Dios dice".
Vitamina A: Amistad con Dios
"Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti" (Job 22:21 RVR95)
La amistad con Dios es la mejor y la más importante. Ella te fortalece, te edifica, te renueva y te cautiva.
Dios te da un tiempo para amistarte con Él, no lo desaproveches.
Él está interesado en ser tu mejor amigo, no lo excluyas de tu círculo, más bien deléitate en su amistad. Él te dará paz y prosperarás porque estarás unido al mejor socio del universo.
Vitamina B: Bondad
"Sin embargo, yo confío en que veré la bondad del Señor mientras estoy aquí, en la tierra de los vivientes"(Salmos 27:13 NTV)
¿Sientes que no puedes más? Hoy puedes pararte sobre esta promesa y confiar que "su bondad" estará de tu lado. No te abandonará ni te desilusionará porque ¡Su bondad es ilimitada!
Dios es bueno y cuando tu corazón lo sabe, caminas plenamente confiado en esta carrera porque es en esta vida que experimentarás su bondad.
Vitamina C: Confianza
"Pero cuando tenga miedo, en ti pondré mi confianza" (Salmos 56:3 NTV)
"El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; lo cubrirá siempre y entre sus hombros morará" (Deuteronomio 33:12 RVR60)
Ten confianza en Dios, no temas, la confianza te llenará de valentía. Cree y camina plenamente confiado sobre sus hombros pues a pesar que no lo veas actuar, atrás del escenario "Tu Padre cuidará de ti". Vive como viendo al invisible, nadie que confía en Dios el 100% de su vida sale defraudado.
Vitamina D: Determinación
"Determinarás asimismo una cosa y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz" (Job 22:28)
Determina ser todo lo que Dios te creó para ser y brillarás más de lo que imaginas.
Ten osadía y valentía, no te quedes dónde estás porque cada vez que te has determinado "algo", lo has logrado. Recuerda: Tenemos un Dios que termina lo que empieza y Él se determinó a darte lo mejor a ti.
Vitamina E: Encuentro
"Pero si desde allí buscas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás" (Deuteronomio 4:29 NVI)
Existe un solo encuentro que cambia nuestras vidas en un AC y un DC. Encuéntrate con tu Creador, termina tu búsqueda incansable de
la felicidad y conviértete en un buscador de Dios.
Él recompensa a aquellos que le buscan con todo su corazón, con toda su alma, con todas sus fuerzas. Búscalo a diario, como si tu vida dependiera de ello.
Vitamina F: Fortaleza
"El nombre del Señor es una fortaleza firme; los justos corren a Él y quedan a salvo" (Proverbios 18:10 NTV)
El mejor lugar de fortaleza es junto a Dios. Su nombre está sobre toda circunstancia, sobre toda oposición… Cuando necesites fortaleza, puedes correr a Dios y quedar cubierto por completo.
"Pero el Señor es fiel; Él los fortalecerá y los protegerá del maligno" (2 Tesalonicenses 3:3 NTV)
Allí ningún dardo te llega sino que su fortaleza te protege, su fidelidad está siempre contigo y nadie te puede hacer daño.
"El Señor de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza" (Salmos 46:11 NTV)
Cuando mi fortaleza está en Dios, no hay de qué temer.
Vitamina G: Gratitud
"Gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento" (2 Corintios 2:14 NVI)
Empieza tu día agradeciendo a Dios, no te centres en tus problemas sino céntrate en tu Dios y verás el triunfo venir hacia ti, verás que tu victoria la recibirás del Cielo.
"Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5:18 NTV)
Las gracias anticipadas a Dios son llaves que abren los cielos delante de ti. Es un perfume de confianza en Dios, que nos prepara para recibir cosas mayores a las que ya hemos recibido. Si no comienzas agradeciendo cada día a Dios por lo que tienes, terminarás el día quejándote por lo que te falta. Así que, empieza con gratitud!!!
Por Wenddy Neciosup
miércoles, 4 de abril de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
Prédica de Dante Gebel: Entre la profecía y el destino
Todos pasamos en algún momento por Siclag, el sitio donde uno tiene que vivir mientras tanto Dios no cumpla lo que nos prometió. Y si tú has tenido días malos y has llorado porque todavía no llega lo que el Señor te prometió, hoy Él te dice: Está bien que lloraste, pero ahora ¡basta! deja de llorar. Fortalécete, porque Yo estoy sacando el grano limpio de ti y este proceso te va a hacer mejor persona de lo que eras y va a hacer que dependas de Mi.
domingo, 5 de febrero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
Almendras para el desayuno

No somos todos iguales, pero a muchos nos pasa lo mismo.
Créeme que te entiendo cuando miras con simpatía algunos sucesos del pasado.
Aarón tenía una vara, como la mayoría de los hombres en esa época. Las varas eran una especie de bastón que servían como apoyo para lograr el equilibrio al caminar por lugares escabrosos, o como un elemento de oficio para los pastores que con mayor o menor suavidad enfilaban con ellas a sus ganados o rebaños. También las varas tenían un rasgo distintivo de honor, representaban en algunos casos autoridad y jerarquía. De allí que los jefes de tribus tenían sus varas o bastones como un símbolo, más que como un elemento de apoyo.
La vara de Aarón era como todas, pero no. Tenía historia.
Cuando Dios quiso librar a su pueblo de la esclavitud en Egipto, Aarón arrojaba la vara al piso delante del faraón, y se convertía en una serpiente. Cuando con ella tocó las aguas del río Nilo, se transformaron en sangre; golpeó el piso y salió un mar de insectos que cubrió el país.
Sabes la historia.
Luego de esos sucesos maravillosos, ya en el desierto, hacía un tiempo que esa vara nuevamente era sólo un bastón. Otra vez un pedazo de madera seca. Obviamente Aarón la conservaba, la miraba, recordaba y relataba, pero las historias son historias. Este palo de madera ahora era como cualquier otro.
A veces vivimos de recuerdos. No importa la edad. Tal vez hace tiempo que no ocurren hechos interesantes en nuestras vidas o ministerios, así que subsistimos por lo que sucedió y no por lo que sucede. Sentimos que nos hemos secado como un palo de madera. Como alguien que se graduó pero allí quedó, como quien se siente deportista aún, pero hace mucho tiempo que no entrena, o como alguien que tuvo una familia pero la estropeó y ahora añora el pasado en soledad.
Muchos saben lo que es mostrar una vara por lo que fue, y no por lo que es.
Debemos aceptar que estamos en el desierto donde conservar la vida ya es un milagro, pero,¿a quién le entusiasma sobrevivir y nada más?
Reconocemos que lo que hace unos pocos años atrás era convocante, hoy no llama la atención. Que esta era postmoderna ha modificado ideologías y comportamientos, brindando a todos entre otras cosas, calidad tecnológica al alcance de la mano. ¿Cómo vamos a competir con nuestros programas? Probablemente en tu reunión de jóvenes (más cerca del funeral que de la fiesta de quince) se ha probado toda la creatividad posible y acá estamos como si nada hubiéramos logrado. Las ausencias hablan más fuerte que las presencias y eso nos taladra la mente y el corazón.
Sabemos que está pasando en todos lados, pero eso no nos tranquiliza. Dudamos de nuestra capacidad y sin querer nos vemos contando historias gastadas mientras tejemos pensamientos tentadores de renuncia.
Dame un momento. Este puede ser un tiempo fantástico. Tal vez debamos reconocer que nuestra vida o nuestras estrategias no le han dejado espacio al poder de Dios. Quizás tengamos experiencia, recursos, buenos programas y objetivos, pero hemos perdido la esencia del porqué hacemos las cosas.
¿Qué espacio tiene el Espíritu Santo en tu agenda, en tu desayuno, en tu equipo de colaboradores y en tus eventos? Podemos estar perfectamente organizados y encontrarnos pidiéndole al Señor que bendiga nuestra organización! Comprendemos que no está mal planificar, pero es necesario tener una nueva conformación de Dios de quien es quien y que es lo más importante.
Hay un levantamiento popular en el campamento de Israel. Abre las compuertas de tu imaginación. Este campamento en el desierto no son unas cuantas carpitas. Hay más de dos millones de personas como sembrados en barrios nómades. El tabernáculo siempre al centro y las doce tribus acampando alrededor en sectores asignados. La queja puso en tela de juicio el liderazgo de Moisés y Aarón. Otros líderes creían que Dios también podía hablar a través de ellos y se sentían capaces e influyentes. Esta protesta generalizada se había cobrado varias vidas y Dios decidió ponerle término pacíficamente confirmando por sí mismo el respaldo a sus elegidos.
La consigna era que cada jefe de tribu escriba su nombre en su vara y la traiga al tabernáculo.
A la mañana siguiente, Dios marcaría con una señal la vara de quien resultara elegido.
Números capítulo 17 cuenta que al otro día la vara de Aarón tenía brotes, ramas, hojas, flores y almendras!! (Busca la imagen de una planta de almendras florecida en internet para entender mejor de que estamos hablando)
Dios confirma a sus líderes. En medio de la sequedad, solo hay que traer la vara de nuestra vida al altar para reverdecer, para experimentar su poder en nosotros. Nuestra tarea solo es traer la vara. El se encarga de lo que nosotros no podemos.
Esta era no solo requiere de líderes creativos, sino de líderes florecientes por el poder del Espíritu Santo.
Podrás oír: no me cantes, tengo música mejor. No me metas en programas, no me llaman más la atención (perdón!), no me quieras enseñar todo el tiempo, sabes que me está costando escuchar más de quince minutos y tu reunión es casi igual que la del domingo.
Solo necesito que me contagies vida. Necesito sentirme aceptado, amado, tenido en cuenta, pastoreado. Me gustaría verte entusiasmado con tu propio reverdecer. Eso quiero!!
Hay algo más. Todos los jefes recibieron en silencio su vara en un gran acto público.
Pero Dios dijo que la vara de Aarón quedaría en el altar.
Creo que él pensaba que su bastón floreciente le permitiría caminar sonriente entre la gente, repartir flores a las damas y almendras a los caballeros, nada! Porque lo Dios da, siempre vuelve a él. Tal vez seas conocido por tu milagro, pero lo que Dios renueva, es para que él mismo sea engrandecido.
Aarón entiende que la vara no es suya. Si hay poder de Dios no es ni será suya. Igual que tu vida, que tu ministerio.
Trae tu vara al altar, seca como está. Dios puede confirmar tu liderazgo cuestionado con un gran milagro que lo engrandezca a él.
Si lo hizo con un palo de madera, ¿Cómo no lo va a hacer con una vida?!!!
Si vienes hoy al altar, probablemente mañana tengas almendras para el desayuno…
Walter Altare EspecialidadesJuveniles
jueves, 15 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
Desde el sueño al palacio
He escuchado a muchos pastores utilizar esta Escritura, principalmente, el momento en que Faraón lo saca de la cárcel, pero si estudia la vida de José, tomó 13 años para que Dios cumpliera lo que le había dicho en un sueño, y tomó cinco etapas. Hay etapas que toda persona tiene que pasar para manifestar el sueño de Dios para su vida.
El primer nivel o etapa es: Tienes que tener un sueño. El plan de acción de Dios para la vida de José comenzó en el momento que él fue capaz de soñar, en el momento en que abrió su conciencia para soñar, porque se sentía amado por su padre. José y Benjamín eran hijos del mismo padre, pero de madres diferentes. Lo que hacía la diferencia no era el padre, sino la madre. Abraham de la misma manera, tuvo dos mujeres. Y sabemos que tuvo dos hijos, uno de la promesa y otro de la esclava, que era Ismael. La madre ponía la conciencia del joven, era ella quien hacía al joven libre o esclavo. José era hijo de la mujer amada, y eso provocaba que él quisiera soñar. La primera etapa es poder tener un sueño. Cuando voy a diferentes iglesias, y pregunto por sus sueños, la gente me da una lista de sus metas. Pero sueños y metas no son lo mismo, un sueño tiene una característica diferente a una meta. Las metas tú las puedes alcanzar realmente sin Dios, porque para alcanzar la mayoría de ellas, lo que necesitas es disciplina, trabajo. Un sueño no es rebajar de peso, sino lo que necesitas es dejar de comer todo lo que comes, hacer ejercicio. Puedes venir que oremos por ti, pero no por eso vas a rebajar, sino con disciplina. Tampoco necesitas a Dios para tener dinero. Dios no determina quién tiene dinero, sino que hay reglas, leyes, principios que Él ha establecido. ¿Quieres tener dinero? Lo único que tienes que hacer es trabajar duro, ahorrar, no malgastar el dinero, saber administrarlo, y tendrás dinero y Dios no está necesariamente en la fórmula.
Un sueño es diferente a una meta, porque sólo lo puedes lograr si Dios te lo da y te lo entrega. Un sueño por donde quiera que tú lo veas, todo era de Dios. José tuvo un sueño, él para poder reinar sobre sus hermanos, tenía que pasar por los diez, pues eran once y él era el menor. Si el mayor se moría, le tocaba el puesto de autoridad para el segundo, tenían que morirse diez para que a él le tocara, por eso es que Dios tenía que mover el mundo natural para que José pudiera tener lo que soñaba. Sólo Dios podía darle ese sueño. Hay gente que dice que José cometió el error de hablarlo a sus hermanos, pero cuando tú tienes un sueño, lo dices a todos, porque cuando Dios te consume con un sueño, no hay otra cosa que puedas hablar. Esta iglesia tiene un sueño de construir el otro templo, pero ese es el sueño que Dios ha dado. Y así es cuando Dios te da un sueño, de lo único que puedes hablar es de él. Los hermanos de José podían hablarle de cualquier cosa, pero él terminaba en lo mismo. Un sueño te consume de tal forma que de lo único que puedes hablar es de eso. Tienes que aprender a soñar.
Lo segundo que es importante que entiendas es que no todo el mundo va a entender e interpretar correctamente tus sueños, pero no puedes vivir con la interpretación que los demás le dan a tus sueños. Lo que quiero que entiendas es entre más resistencia recibió a su sueño José, él fue y soñó otro sueño, y ahora fue uno espiritual, porque el primero fue que había unos manojos delante de él. Fue a nivel de la tierra, no era respetado por sus hermanos, lo comenzaron a criticar, a resistir y lo que hizo José fue que soñó un sueño más grande, ahora lo elevó a un sueño espiritual, porque lo que vio fue doblarse al Sol y la Luna delante de él. Muchos tienen sueños provocados por su condición natural. Ellos se revelaron contra José, y ahora él dijo que no sólo sus hermanos, sino el Sol y la Luna. Muchos de ustedes han soñado con tener dinero, pero Dios te trajo aquí para que entiendas que El tiene un sueño más grande que cambiar tu condición natural, sino todo en tu vida. Abraham tuvo dos visiones: Dios le dijo “vas a tener hijos”, pero un día le dijo “yo te voy a dar una descendencia espiritual”, le dijo que iba a tener hijos como las estrellas. Porque nuestras condiciones naturales nos hacen soñar y encontramos resistencia, pero Dios nos da sueños más grandes. Hay jóvenes que han soñado que Dios les dé una casa, pero Él quiere darles el ser desarrolladores de casas para que puedan darle a otros. Esa es la diferencia de una meta y un sueño, la meta te cambia a ti solo, pero el sueño cambia a todos los que están a tu alrededor. La Biblia dice: “Pídeme y te daré las naciones por herencia”. Dios quiere elevar tus sueños de la condición natural a la espiritual, para que puedas ver que el sueño es más grande. Pero el sueño de tu condición es cuando Dios sueña a través de ti. Tu situación te hace soñar con algo y es grande, pero jamás se compara cuando Dios sueña a través de ti. Y Dios va a despertar aquí sueños todavía más grandes, no van a ser los manojos los que se van a doblar delante de ti, sino el Sol y la Luna.
Segunda etapa: Tienes que aprender a hacer que todo lo que está al alcance de tu mano, prospere. La segunda etapa de la vida de José es que fue vendido y llegó a la casa de Potifar. La Biblia dice que todo lo que ponían en su mano, lo hacía prosperar. Porque muchos muchachos quieren subir del sueño al palacio. Pero debes de procurar que todo lo que tienes en tus manos, prospere. ¿Cómo Dios te va a dar un carro si la bicicleta no la cuidas? ¿Cómo piensas que Dios te va a dar una casa si el cuarto que pagan tus padres tienen que pelear contigo para que lo recojas? Te acuestas en un cuarto todo regado, soñando con una casa, pero no la vas a tener. Lo interesante es que quieres que tus padres se conviertan, pero ellos se van a convertir el día que vean resultados en tu vida. El mundo no se mueve por lo que sienten, sino por lo que ve. Tú puedes ir a un centro comercial y coger toda la ropa que quieres, pararte frente a la caja a orar en lenguas, y al final te van a decir: “Tienes que pagar”. Con lenguas no se compra ropa, sino con dinero. No puedes ir donde tu jefe y decirle: “Dios me dio una Palabra que yo sería grande, déme la promoción”. A tu jefe no le importa, sino que su vida se haga mejor porque tú estás ahí. Potifar estaba contento porque todo lo que ponía en sus manos prosperaba. ¿Qué vida ha sido mejor porque tú estás al lado de ellos? El problema es que los jóvenes queremos impresionar y ganarnos el respeto de nuestros amigos, cuando el que te puede promover es Potifar, olvídate de tus amigos. A mí me dicen que tengo favoritismos en la iglesia, pero yo pongo a los mismos porque ellos hacen mejor mi vida. En la iglesia, quienes se promueven son aquellos que sirven. ¿Quieres ser promovido en la iglesia? Yo no promuevo a alguien en mi iglesia por sus talentos. Todos quieren la túnica de colores, pero eso lo único que te da son problemas. Pero yo quiero la túnica de Faraón, porque esa nadie me la quita. La túnica de muchos colores se le da en la iglesia a los que tienen talentos. En la iglesia tenemos paciencia, te soportamos cosas que nadie te soporta, porque sabemos que Dios hará algo en tu vida. Ahora, el mundo no funciona así, sino por resultados. El mundo funciona porque te metes en el trabajo, llegas de primero, cinco minutos antes y sales cinco minutos más tarde que el resto, tú no te atreves a cobrar tu salario completo sabiendo que le robaste tiempo a tu jefe.
Hay gente que son como José, y dice: “hay cosas que debo cambiar”. Quizás yo tengo cinco hermanos, pero mi cama siempre estará recogida, mi escritorio ordenado, etc. En el segundo nivel debes entender dos cosas: Qué es lo que Dios puso en tu mano. Cuando tienes un sueño, debes ver qué tienes a tu alcance hoy. No puedes ir al palacio hoy. Quizás hoy no puedes comprarte una ropa cara, pero la que tienes que esté limpia. Lo segundo es que debes de saber lo que Dios NO ha puesto en tu mano. José se paró frente a la mujer de Potífar, él se quitó la ropa (ninguna mujer se la pudo haber quitado). José estaba solito con ella, pero recapacitó, vino una visión, vino su sueño y ahí no estaba ninguna mujer. Entonces dijo: “Tú esposo, mi amo, me ha puesto sobre toda la casa, menos sobre ti”. El mundo está buscando cristianos de integridad a quienes promover, porque necesitan alguien que pueden dejar con su esposa y no se acueste con ella. Tu jefe está buscando que si deja dinero en su escritorio, lo encuentre. Más importante que el talento, es la integridad. Tan importante es saber lo que Dios te dio como lo que no. Mientras más rápido aprendan esto, sus vidas van a ser diferentes. Una de las cosas que Dios no te ha dado, es el diezmo.
Primero soñamos, luego debemos ver qué hay a nuestro alrededor y qué podemos cambiar.
Tercera etapa: Las relaciones. Conexiones divinas. Una de las cosas que pasan en la iglesia es que somos los peores en relaciones. En la iglesia, como Dios me ama como soy, pretendo que me amen de la misma manera. El hecho que Dios te soporte no quiere decir que yo te tenga que soportar. Uno de los problemas de la iglesia es que no saben tratar con la gente. Jesús sabía cómo tratar con los fariseos, los discípulos, las mujeres, los niños, los mundanos. Este hombre sabía regañar a los fariseos y doblarse a atender a los niñitos. Él sabía decirle las palabras correctas, sabía tratar con la gente, a tal grado que la gente no tenía que hablar, él sabía el corazón de las personas. Él no había dicho nada y ya lo sabía. El tercer nivel en la vida de José es cuando entra a la cárcel y hay dos hombres con él. Había un panadero y un copero. Y cuando José estaba en la cárcel, vio el semblante de estos dos hombres, fue y les preguntó qué les pasaba. Si no tienes buena relación con la gente que tienes a tu alrededor, nunca prosperarás. En la iglesia queremos que lean nuestro semblante, porque lo que queremos es que todos se enteren de los problemas. Con la cara, tú sabes que algo está pasando, pero los que queremos prosperar no estamos buscando que lean nuestros rostros, sino ver lo que pasa en los demás. Y José fue y les preguntó a ellos, luego les interpretó el sueño a los dos. Tú vas a saber cuáles son las relaciones que te van a promover, después que interpretes los sueños de los otros. El panadero le dijo que veía las bendiciones y que todos toman de ellas, y José le dijo “en tres días te matan”. Al copero le dijo: “en tres días te sacan de aquí”. Él se dio cuenta quién tenía destino y quién no. Hay amistades que sus sueños están llenos de paja. Tú mismo puedes ser uno de ellos, aquellos pájaros se llevaban la bendición, la riqueza. Hay alguien ahora mismo a tu alrededor con quien Dios te ha conectado, quien te va a llevar a la victoria, ese hombre es el copero, porque era el que trabajaba con el vino, éste es producto o reflejo de prosperidad, de riqueza, de destino. José le dijo a aquel hombre: “Quédate y acuérdate de mí”. Lo mismo pasó en el desierto, ¿quiénes fueron los únicos que entraron a la tierra prometida? Los espías que probaron las uvas. Y por cuarenta años, los que se conectaron con ellos, entraron a la tierra prometida. Todo aquel que se conectó con Josué y Caleb, pudieron entrar. Tienes que interpretar los sueños de la gente que está al lado tuyo, mira quién ha probado las uvas. Yo me tengo que conectar con gente que tiene algo grande, hay jóvenes que tienen una visión más grande, que en tres días te vas a levantar, vas a crecer, te vas a levantar. Olvídate del resto. Mira al que está a tu lado y dile: “Si tú supieras, al lado de quién estás parado, me invitarías a comer esta noche”.
¿Cómo escoges los amigos? ¿Los escoges de acuerdo a sus sueños? Porque el sueño del copero se cumplió primero antes del de José. El copero salió antes y fue dos años libre antes que José. Hay gente que está pensando que no tiene dinero, que nada va a pasar con ellos, pero hay jóvenes que están en el mismo problema, pero tienen un sueño grande, poderoso. Josué y Caleb pasaron 40 años en el desierto con una sola cosa: probaron las uvas. Me los imagino caminando y dándose ánimo. Cada vez que vienes a la iglesia, Dios te ha mostrado las uvas, que hay conexión, que hay poder para tu vida, lo único que tienes que hacer es conectarte con la gente correcta después que interpretes sus sueños para que te promuevan al cuarto y quinto nivel.
Dios va a elevar el sueño de muchos de ustedes esta noche. “Señor, dame un sueño más grande”.
Estuve hablando de las etapas para pasar de un sueño, a tu destino. La primera etapa es tener un sueño. Observamos que un sueño es diferente a una meta. Vimos cómo Dios eleva nuestros sueños a un próximo nivel. La segunda etapa necesaria para alcanzar el destino de Dios para nosotros, es poder provocar que todo lo que está en nuestras manos sea prosperado. Muchos quieren alcanzar su sueño sin cambiar su medio ambiente; tenemos que aprender a ver lo que Dios ha puesto en nuestras manos y lo que no.
La tercera etapa que vimos es la de las relaciones; como cuando José cae en la cárcel y fue capaz de relacionarse con la persona que lo llevaría a Faraón. Muchas veces nos reunimos y tenemos amistades basados en que nos gustan las mismas cosas, pero esa no debe ser la razón, sino que tú tienes un sueño en el cual yo me voy a ver. José supo con quién conectarse, luego que analizó el sueño. Tenemos que entender que hay gente de nuestro pasado, de nuestro presente y de nuestro futuro. Muchos queremos traer gente de nuestro pasado a nuestro presente. Pero con los únicos que debieras estar involucrado, es con los del presente que te llevarán al futuro.
Génesis 41:15-16. Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño y no hay quién lo interprete; mas he oido decir de ti que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón diciendo: Dios será el que de respuesta propicia a Faraón.
Sabemos que Faraón tiene dos sueños, y lo interesante es que Dios le da a Faraón (un impío que no le sirve a Dios) un sueño que sólo un hombre de Dios le puede interpretar. Lo interesante es que Faraón buscó en todo Egipto a alguien que le interpretara el sueño y no encontró a nadie. Tienes que entender que hay gente allá fuera, que Dios les ha dado sueños y no pueden dormir porque no encuentran quién se los interprete.
La cuarta etapa, es saber en tu vida que sólo Dios es quien te puede dar la respuesta. Muchas veces, en la iglesia tenemos este mensaje de tanta autoestima, de tanto pensamiento positivo que ha espiritualizado el mensaje humanista de: “Yo lo puedo hacer, lo puedo lograr”. Cuando estudia la vida de Pablo y ve su desarrollo, se da cuenta que al principio decía: “Yo y Cristo”; a mitad del mensaje dice: “Dios y yo”, y luego cambia su manera de pensar y a lo último decía: “Ya no yo, sino ahora Cristo”. Mire el proceso de madurez de Pablo. José tuvo que aprender eso en su vida, porque Dios le da un sueño a José, pero todo lo que le pasaba en su vida no tenía nada que ver con el sueño de Dios. Lo interesante es que aquí no vemos al mismo joven que soñó años atrás. A los diecisiete años estaba decidido, soñaba diferente. Ahora es un hombre de 30 años que había experimentado soledad, rechazo, traición… El que estaba ahí era el mismo José hablando naturalmente, pero en el mundo espiritual era un hombre que había aprendido que sólo Dios le puede dar la respuesta. Sólo el favor de Dios te puede llevar a la dimensión que El te ha promovido. Tienes que tener habilidades, talentos, aprender a trabajar las relaciones, pero hay un punto en que llegas frente a Faraón y a entender que sólo Dios te dará la respuesta y te llevará al nivel que te ha prometido. Mientras más rápido entiendas eso, más rápido serás promovido al lugar de tu destino.
Verso 12
Cuando José fue llamado a la mayor oportunidad de su vida, ocurrieron dos cosas: 1. El no se podía parar delante de Faraón de la misma forma en que estaba en la cárcel. José tuvo que moverse rápido. Muchas veces, nos detenemos a hacer las cosas que Dios nos ha dicho; tenemos que estar listos a salir. 2. Dice que afeitaron a José (porque no te paras delante de Faraón, sin tu rostro afeitado). Uno de los problemas que tiene la iglesia, es que cuando llegamos a las oportunidades de la vida, la apariencia no dice nada. El mundo se deja llevar por nuestra imagen. La Biblia dice que Dios mira el corazón del hombre, pero te está diciendo que el mundo mira lo de afuera y nunca entrarás en nuevas oportunidades si la apariencia no es la correcta. El problema es que tratamos de espiritualizar nuestra apariencia. Si quieres tener éxito, tienes que rebajar, andar peinado, andar como gente de éxito; caminas como un empresario, porque el mundo se deja llevar por apariencias.; no es que juegues el juego del mundo, porque tú tienes un corazón recto, pero el mundo te va a dar una oportunidad de acuerdo a lo que ellos vean. La gente que ve en televisión, los cristianos los ve lindos. Usted viene a esta iglesia y ve una decoración completa. Cualquiera que entre dice: “Esta es una iglesia de excelencia”; esta decoración te inspira a soñar. Tienes que cuidar tu apariencia antes de pararte ante Faraón; luego tienes que ponerte ropa nueva, una nueva naturaleza en Cristo Jesús. Cuando estás delante de Faraón, no puedes ir como vamos muchas veces a la iglesia. Faraón no le preguntó cómo estaba su familia; si José estuvo en la cárcel, a él no le importaba lo que había en la vida de José. Muchas veces, queremos tener simpatía contándoles nuestras tragedias y problemas. ¿Te imaginas a Faraón que tiene un problema y empieza José a contarle sus problemas? A Faraón no le importa ninguna de esas cosas; no le importa tu pasado.
En la iglesia nos gusta escuchar cómo Dios levantó a alguien, los testimonios de lo que Dios hizo, etc. Créame que puedo pasar toda una hora haciendo una historia de cosas tristes de mi vida, de cuando mis padres se divorciaron, de los problemas que he tenido y ¿qué vamos a hacer con eso? Nada, eso no resuelve nada. Tienes que entender que al mundo no le importa tu pasado, por lo que pasaste, si no que te pares frente a ellos y le digas: ” Yo no tengo la respuesta, pero alguien me va a dar la solución”. Al mundo le interesa que vayas con tu jefe y le digas que te de ese departamento porque Dios te dará la solución, la respuesta.
La cuarta etapa es cuando llegas a la conciencia que sólo Dios tiene la respuesta. Es importante pasar por las primeras tres etapas; es importante tener las conexiones, amistades, pero tienes que saber que no hay amistades que te den la respuesta, sino sólo Dios; y ese día es el día en que eres promovido al lugar de tu destino, que tu confianza está solamente en Dios. El problema es que la iglesia espera dar testimonio de Dios, luego de los resultados. José se encargó de dar testimonio antes de que las cosas llegaran. Mete a Dios en tus problemas, haz de tus problemas los problemas de Dios. José lo que estaba diciendo es:” Si tú no recibes la contestación, es culpa de Dios”. Tiene que llegar un día en que puedas poner tus problemas a Dios; mientras tus hijos sean tus problemas, estarás frustrado, pero el día que hagas de tus hijos los problemas de Dios, las cosas van a cambiar. Yo no puedo controlar dónde están mis hijos, sus amistades, sus decisiones, pero tú Señor me has prometido que te vas a encargar de so. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo tu y tu casa”. Jacob le dijo a Dios: “Si tú me bendices, yo voy a diezmar, voy a consagrar el 10% de lo que tú me des..”. Muchas veces cuando estemos delante de Faraón y tenemos las oportunidades, cometemos el error de querer alcanzar con nuestras fuerzas lo que sólo Dios nos puede dar. El cuarto nivel es vivir bajo el favor de Dios.
Hay una quinta etapa que tienes que aprender y es cuando finalmente recibes la correcta interpretación de tus sueños; el día en que Dios le da verdadero significado a tu vida. La Biblia dice que Jacob y sus hermanos llegaron delante de José, y José los tuvo postrados delante de él. Así que, por primera vez, José vio el sueño cumplido. ¿Cuál fue el primer sueño que tuvo? Que sus hermanos se doblaban delante de él. Y José pudo haber dicho: “Los tengo, se cumplió mi sueño”. Es más, a José le dio coraje, les metió una copa en los sacos y los torturó por un tiempo, pero se acordó que había un segundo sueño. EL primer sueño era tener a sus hermanos delante de él, pero Dios había dado un sueño más grande.
Génesis 45:1-5 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo y clamo: “Haced salir de mi presencia a todos”, y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos, y oyeron los egipcios y oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: “Yo soy José; ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Entonces dijo José a sus hermanos:”Acercaos ahora a mi, y ellos se acercaron y él dijo:”Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues no os entristezcais, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
El quinto nivel es cuando Dios sana tu corazón para poder hacer dos cosas contigo:
1. Darte la verdadera interpretación de tus hijos. Los hermanos interpretaron primero sus sueños, por eso lo vendieron. Así que por algunos años, José vivió por la interpretación que los hermanos le dieron al sueño. José dentro de todo ese proceso, tenía raíz de amargura, tenía dolor, tenía coraje… Tenemos un hombre que lo había resuelto todo, pero no se habían resuelto cosas en su corazón. Imagínese qué fuerte lloró que Faraón lo oyó. Por primera vez, José se dio cuenta del verdadero significado del sueño de Dios para su vida. La razón por la que José había soñado, es que estaba preparando provisión para su familia. Dios no lo hizo para dominar sobre su familia, sino para preservarla. Por primera vez, luego de un proceso de sanidad interior, se da cuenta que la razón de ser de su sueño, fue preservar a toda su familia. José tuvo dos hijos: Manasés y Efraín. Manasés significa: “Dios me hizo olvidar a mi familia”, porque por 13 años lo que motivó a José, fue olvidar lo que su familia le había dicho; Dios le hizo olvidar. José no quería saber de ellos. Luego dice que el nombre del segundo hijo fue Efraín, que quiere decir: “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. La prosperidad se convirtió en la manera de José, de volver a olvidar. Tú podrás olvidar sólo por un tiempo y hay cosas que no te van a dejar disfrutar correctamente del éxito que Dios te quiere dar. No puedes vivir más por la interpretación que el mundo le da al sueño que tienes. Lo único que Dios hizo fue acelerarlo a su destino para que su familia lo viera. Mucha gente no quiere que prosperes, porque te despegas de ellos. No todo el mundo puede tratar en su corazón con el hecho que Dios te bendiga primero a ti, que a ellos. Tengo 33 años de edad y hoy, aquellos que hablaron mal de mí, aquellos que no querían saber de mí, personas que eran amigos y familiares que no querían saber de mí, hoy te puedo decir que esos pastores han ido a predicar, han salido en televisión conmigo, algunos se han convertido en mis amigos.
Dios me ha dado una posición en Puerto Rico, que pudiera hacer algo en contra de ellos, pero Gloria al Señor, que Dios me ha dado el carácter para decir: “Podría hacerlo, me gustaría hacerlo, me traería satisfacción y que se enteren de lo que hice, pero he logrado entender que todo lo que he pasado era parte del proceso que Dios tenía para que hoy le preserve la vida a esa gente. Quiero que entiendas que Dios te va a adelantar para preservar a tu familia. ¿Crees que era fácil para José darle de comer a sus hermanos? ¿A su propio padre? Pero José tuvo un tiempo de sanidad interior donde Dios le dijo:” Yo te envié a ti, para preservar a tu familia”. El sueño que Dios te ha dado no todo el mundo lo va a entender, pero tienes que entender la razón para la cuál te lo dio. El te va a bendecir para que puedas rescatar a aquellos que sin ti ahora, no tuvieran nada. Un día te vas a encontrar con ellos en tu destino y tendrás la oportunidad de decirles: “No importa lo que haya sucedido, Dios lo que hizo fue adelantarme a ese lugar para bendecirte”.
Aquí hay jóvenes que un día el gerente de tu empresa será tu papá, tu mamá; aquellos que no creyeron en ti, serán tus mejores empleados, pero debes procurar tener tu corazón limpio, pero no tan sólo porque Dios te va a poner en un lugar para poder bendecir a otros, sino para poder disfrutar. Qué triste es llegar a prosperar, simplemente tratando de olvidar lo que te hicieron. Jacob, dice la palabra que fue a bendecir a los hijos de José. Cuando Jacob fue a bendecir a esos dos hijos, dice la Biblia que cambió las manos. La mano derecha era para Manasés y la izquierda para Efrain. Jacob puso primero la prosperidad, que al olvido. Una vez más, Jacob cambio las manos, puso primero a Efrain. Para José, fue siempre primero olvidar para prosperar, pero los últimos momentos de su vida, primero prosperó. Es mejor que no tengas una mansión, pero que la que tengas la puedas disfrutar. Yo creo que Dios te quiere con dinero, pero de qué te sirve alcanzarlas y no poderlas gozar. Y Dios quiere poner primero el gozo y el disfrute de lo que tienes, que tener que pasar toda una vida tratando de olvidar. No tienes que sanarte interiormente completamente para triunfar. José no estaba sano por trece años. El progresó con todos esos pensamientos. Dios fue trabajando con él poco a poco. Y ese joven vio que Dios lo había sometido. Yo he pasado por montón de experiencias y si no aprendes a doblegarte a los ojos de Dios, la vida te va a humillar, a doblegar. La biblia habla que había tres hombres en la cruz: Cristo y dos ladrones. Y la biblia dice que cuando fueron a buscarlos, Jesús había muerto, expirado, pero la Biblia dice que para que los otros dos ladrones hubieran muerto, les tuvieron que romper las rodillas. Uno de ellos fue salvo y el otro no, pero los dos murieron de la misma forma. Al único que no le tuvieron que romper las rodillas fue Jesús, porque El las dobló primero. El mundo te humilla, pero yo prefiero doblarlas con estilo, antes de que la vida te dé, te tumbe. Por eso es mejor, empezar todos los días desde abajo. Dios no tan sólo me va a sacar de esta situación, Dios tiene un propósito más grande para tu vida que olvidar tus problemas, necesita a alguien con un corazón recto que cuando esté en una posición de autoridad, pueda extender su mano. Dios no puede poner al joven que lo único que quiere es someter a sus hermanos, que cuando estés en posición de autoridad, sepas qué tienes que hacer con lo que Dios te ha dado.
Muchos de ustedes lo que necesitan hacer no es olvidar, porque nunca podrás hacerlo. Es más, no creo que sea necesario olvidar, porque si lo haces, dejas de saber todo lo que Dios ha hecho contigo. Lo importante es saber dos cosas: el verdadero propósito de por qué he pasado lo que he pasado. Dios nunca va a comprometer las experiencias negativas con lo que El tiene. Vas a ser un cristiano alegre, feliz, lo vas a poder disfrutar al máximo. Para muchos de ustedes, Dios lo único que tiene que hacer es poner primero a Efraín, que a Manasés. Dios te dice de ahora en adelante: “Efraín va primero”. De ahora en adelante, entenderás el propósito de Dios para tu vida, y entenderás que puedes disfrutar por encima de tus experiencias. Trece años de dolor, dificultades, pero toda una vida de disfrute. De ahí en adelante él fue feliz.
La Biblia dice en Exodo que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, la gente cargó sus huesos. Lo que le pido al Señor es que cuando yo muera, ojalá que la gente quiera cargar mis huesos. Puedes tener éxito como José donde un día, cuando mueras, la gente quiera cargar con tus huesos porque vieron un corazón tan especial. Estos cinco pasos son porque muchos soñamos únicamente con dominar nuestra situación presente, cuando Dios tiene un sueño más grande; el mundo nunca se olvidará de ti, aún cuando partas con el Señor, tu familia no se va a olvidar de ti. Lo más grande que Dios hará contigo, es que te hará prosperar con un corazón tan limpio y tan grande, que tu familia querrá cargar con tus huesos. Quizás hoy quieras olvidar a tu familia, pero tus sueños van a provocar que ellos no se quieran olvidar de ti. La gente se olvida de tus logros, pero nunca se olvidarán de un corazón limpio.
Carlos es uno de los peloteros con un récord. Las condiciones para que eso ocurra, tienen que ser específicas. Ese record le ha dado fama, lo ha puesto en muchos lugares; lo ha puesto en ESPN, pero él tiene que entender que un día alguien va venir y romper ese récord, porque es un récord natural. Lo único que el mundo no se va a olvidar de Carlos, es el corazón que él tiene. El ha usado su fama, su tiempo para bendecir a jóvenes en todo el mundo. Vendrá gente que hará cosas mayores, pero de lo que no se van a olvidar, es que cuando estén en posición, usaron sus manos para bendecir.Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
Por Pastor Otoniel Font.
Predicas para Jovenes cristianos
El primer nivel o etapa es: Tienes que tener un sueño. El plan de acción de Dios para la vida de José comenzó en el momento que él fue capaz de soñar, en el momento en que abrió su conciencia para soñar, porque se sentía amado por su padre. José y Benjamín eran hijos del mismo padre, pero de madres diferentes. Lo que hacía la diferencia no era el padre, sino la madre. Abraham de la misma manera, tuvo dos mujeres. Y sabemos que tuvo dos hijos, uno de la promesa y otro de la esclava, que era Ismael. La madre ponía la conciencia del joven, era ella quien hacía al joven libre o esclavo. José era hijo de la mujer amada, y eso provocaba que él quisiera soñar. La primera etapa es poder tener un sueño. Cuando voy a diferentes iglesias, y pregunto por sus sueños, la gente me da una lista de sus metas. Pero sueños y metas no son lo mismo, un sueño tiene una característica diferente a una meta. Las metas tú las puedes alcanzar realmente sin Dios, porque para alcanzar la mayoría de ellas, lo que necesitas es disciplina, trabajo. Un sueño no es rebajar de peso, sino lo que necesitas es dejar de comer todo lo que comes, hacer ejercicio. Puedes venir que oremos por ti, pero no por eso vas a rebajar, sino con disciplina. Tampoco necesitas a Dios para tener dinero. Dios no determina quién tiene dinero, sino que hay reglas, leyes, principios que Él ha establecido. ¿Quieres tener dinero? Lo único que tienes que hacer es trabajar duro, ahorrar, no malgastar el dinero, saber administrarlo, y tendrás dinero y Dios no está necesariamente en la fórmula.
Un sueño es diferente a una meta, porque sólo lo puedes lograr si Dios te lo da y te lo entrega. Un sueño por donde quiera que tú lo veas, todo era de Dios. José tuvo un sueño, él para poder reinar sobre sus hermanos, tenía que pasar por los diez, pues eran once y él era el menor. Si el mayor se moría, le tocaba el puesto de autoridad para el segundo, tenían que morirse diez para que a él le tocara, por eso es que Dios tenía que mover el mundo natural para que José pudiera tener lo que soñaba. Sólo Dios podía darle ese sueño. Hay gente que dice que José cometió el error de hablarlo a sus hermanos, pero cuando tú tienes un sueño, lo dices a todos, porque cuando Dios te consume con un sueño, no hay otra cosa que puedas hablar. Esta iglesia tiene un sueño de construir el otro templo, pero ese es el sueño que Dios ha dado. Y así es cuando Dios te da un sueño, de lo único que puedes hablar es de él. Los hermanos de José podían hablarle de cualquier cosa, pero él terminaba en lo mismo. Un sueño te consume de tal forma que de lo único que puedes hablar es de eso. Tienes que aprender a soñar.
Lo segundo que es importante que entiendas es que no todo el mundo va a entender e interpretar correctamente tus sueños, pero no puedes vivir con la interpretación que los demás le dan a tus sueños. Lo que quiero que entiendas es entre más resistencia recibió a su sueño José, él fue y soñó otro sueño, y ahora fue uno espiritual, porque el primero fue que había unos manojos delante de él. Fue a nivel de la tierra, no era respetado por sus hermanos, lo comenzaron a criticar, a resistir y lo que hizo José fue que soñó un sueño más grande, ahora lo elevó a un sueño espiritual, porque lo que vio fue doblarse al Sol y la Luna delante de él. Muchos tienen sueños provocados por su condición natural. Ellos se revelaron contra José, y ahora él dijo que no sólo sus hermanos, sino el Sol y la Luna. Muchos de ustedes han soñado con tener dinero, pero Dios te trajo aquí para que entiendas que El tiene un sueño más grande que cambiar tu condición natural, sino todo en tu vida. Abraham tuvo dos visiones: Dios le dijo “vas a tener hijos”, pero un día le dijo “yo te voy a dar una descendencia espiritual”, le dijo que iba a tener hijos como las estrellas. Porque nuestras condiciones naturales nos hacen soñar y encontramos resistencia, pero Dios nos da sueños más grandes. Hay jóvenes que han soñado que Dios les dé una casa, pero Él quiere darles el ser desarrolladores de casas para que puedan darle a otros. Esa es la diferencia de una meta y un sueño, la meta te cambia a ti solo, pero el sueño cambia a todos los que están a tu alrededor. La Biblia dice: “Pídeme y te daré las naciones por herencia”. Dios quiere elevar tus sueños de la condición natural a la espiritual, para que puedas ver que el sueño es más grande. Pero el sueño de tu condición es cuando Dios sueña a través de ti. Tu situación te hace soñar con algo y es grande, pero jamás se compara cuando Dios sueña a través de ti. Y Dios va a despertar aquí sueños todavía más grandes, no van a ser los manojos los que se van a doblar delante de ti, sino el Sol y la Luna.
Segunda etapa: Tienes que aprender a hacer que todo lo que está al alcance de tu mano, prospere. La segunda etapa de la vida de José es que fue vendido y llegó a la casa de Potifar. La Biblia dice que todo lo que ponían en su mano, lo hacía prosperar. Porque muchos muchachos quieren subir del sueño al palacio. Pero debes de procurar que todo lo que tienes en tus manos, prospere. ¿Cómo Dios te va a dar un carro si la bicicleta no la cuidas? ¿Cómo piensas que Dios te va a dar una casa si el cuarto que pagan tus padres tienen que pelear contigo para que lo recojas? Te acuestas en un cuarto todo regado, soñando con una casa, pero no la vas a tener. Lo interesante es que quieres que tus padres se conviertan, pero ellos se van a convertir el día que vean resultados en tu vida. El mundo no se mueve por lo que sienten, sino por lo que ve. Tú puedes ir a un centro comercial y coger toda la ropa que quieres, pararte frente a la caja a orar en lenguas, y al final te van a decir: “Tienes que pagar”. Con lenguas no se compra ropa, sino con dinero. No puedes ir donde tu jefe y decirle: “Dios me dio una Palabra que yo sería grande, déme la promoción”. A tu jefe no le importa, sino que su vida se haga mejor porque tú estás ahí. Potifar estaba contento porque todo lo que ponía en sus manos prosperaba. ¿Qué vida ha sido mejor porque tú estás al lado de ellos? El problema es que los jóvenes queremos impresionar y ganarnos el respeto de nuestros amigos, cuando el que te puede promover es Potifar, olvídate de tus amigos. A mí me dicen que tengo favoritismos en la iglesia, pero yo pongo a los mismos porque ellos hacen mejor mi vida. En la iglesia, quienes se promueven son aquellos que sirven. ¿Quieres ser promovido en la iglesia? Yo no promuevo a alguien en mi iglesia por sus talentos. Todos quieren la túnica de colores, pero eso lo único que te da son problemas. Pero yo quiero la túnica de Faraón, porque esa nadie me la quita. La túnica de muchos colores se le da en la iglesia a los que tienen talentos. En la iglesia tenemos paciencia, te soportamos cosas que nadie te soporta, porque sabemos que Dios hará algo en tu vida. Ahora, el mundo no funciona así, sino por resultados. El mundo funciona porque te metes en el trabajo, llegas de primero, cinco minutos antes y sales cinco minutos más tarde que el resto, tú no te atreves a cobrar tu salario completo sabiendo que le robaste tiempo a tu jefe.
Hay gente que son como José, y dice: “hay cosas que debo cambiar”. Quizás yo tengo cinco hermanos, pero mi cama siempre estará recogida, mi escritorio ordenado, etc. En el segundo nivel debes entender dos cosas: Qué es lo que Dios puso en tu mano. Cuando tienes un sueño, debes ver qué tienes a tu alcance hoy. No puedes ir al palacio hoy. Quizás hoy no puedes comprarte una ropa cara, pero la que tienes que esté limpia. Lo segundo es que debes de saber lo que Dios NO ha puesto en tu mano. José se paró frente a la mujer de Potífar, él se quitó la ropa (ninguna mujer se la pudo haber quitado). José estaba solito con ella, pero recapacitó, vino una visión, vino su sueño y ahí no estaba ninguna mujer. Entonces dijo: “Tú esposo, mi amo, me ha puesto sobre toda la casa, menos sobre ti”. El mundo está buscando cristianos de integridad a quienes promover, porque necesitan alguien que pueden dejar con su esposa y no se acueste con ella. Tu jefe está buscando que si deja dinero en su escritorio, lo encuentre. Más importante que el talento, es la integridad. Tan importante es saber lo que Dios te dio como lo que no. Mientras más rápido aprendan esto, sus vidas van a ser diferentes. Una de las cosas que Dios no te ha dado, es el diezmo.
Primero soñamos, luego debemos ver qué hay a nuestro alrededor y qué podemos cambiar.
Tercera etapa: Las relaciones. Conexiones divinas. Una de las cosas que pasan en la iglesia es que somos los peores en relaciones. En la iglesia, como Dios me ama como soy, pretendo que me amen de la misma manera. El hecho que Dios te soporte no quiere decir que yo te tenga que soportar. Uno de los problemas de la iglesia es que no saben tratar con la gente. Jesús sabía cómo tratar con los fariseos, los discípulos, las mujeres, los niños, los mundanos. Este hombre sabía regañar a los fariseos y doblarse a atender a los niñitos. Él sabía decirle las palabras correctas, sabía tratar con la gente, a tal grado que la gente no tenía que hablar, él sabía el corazón de las personas. Él no había dicho nada y ya lo sabía. El tercer nivel en la vida de José es cuando entra a la cárcel y hay dos hombres con él. Había un panadero y un copero. Y cuando José estaba en la cárcel, vio el semblante de estos dos hombres, fue y les preguntó qué les pasaba. Si no tienes buena relación con la gente que tienes a tu alrededor, nunca prosperarás. En la iglesia queremos que lean nuestro semblante, porque lo que queremos es que todos se enteren de los problemas. Con la cara, tú sabes que algo está pasando, pero los que queremos prosperar no estamos buscando que lean nuestros rostros, sino ver lo que pasa en los demás. Y José fue y les preguntó a ellos, luego les interpretó el sueño a los dos. Tú vas a saber cuáles son las relaciones que te van a promover, después que interpretes los sueños de los otros. El panadero le dijo que veía las bendiciones y que todos toman de ellas, y José le dijo “en tres días te matan”. Al copero le dijo: “en tres días te sacan de aquí”. Él se dio cuenta quién tenía destino y quién no. Hay amistades que sus sueños están llenos de paja. Tú mismo puedes ser uno de ellos, aquellos pájaros se llevaban la bendición, la riqueza. Hay alguien ahora mismo a tu alrededor con quien Dios te ha conectado, quien te va a llevar a la victoria, ese hombre es el copero, porque era el que trabajaba con el vino, éste es producto o reflejo de prosperidad, de riqueza, de destino. José le dijo a aquel hombre: “Quédate y acuérdate de mí”. Lo mismo pasó en el desierto, ¿quiénes fueron los únicos que entraron a la tierra prometida? Los espías que probaron las uvas. Y por cuarenta años, los que se conectaron con ellos, entraron a la tierra prometida. Todo aquel que se conectó con Josué y Caleb, pudieron entrar. Tienes que interpretar los sueños de la gente que está al lado tuyo, mira quién ha probado las uvas. Yo me tengo que conectar con gente que tiene algo grande, hay jóvenes que tienen una visión más grande, que en tres días te vas a levantar, vas a crecer, te vas a levantar. Olvídate del resto. Mira al que está a tu lado y dile: “Si tú supieras, al lado de quién estás parado, me invitarías a comer esta noche”.
¿Cómo escoges los amigos? ¿Los escoges de acuerdo a sus sueños? Porque el sueño del copero se cumplió primero antes del de José. El copero salió antes y fue dos años libre antes que José. Hay gente que está pensando que no tiene dinero, que nada va a pasar con ellos, pero hay jóvenes que están en el mismo problema, pero tienen un sueño grande, poderoso. Josué y Caleb pasaron 40 años en el desierto con una sola cosa: probaron las uvas. Me los imagino caminando y dándose ánimo. Cada vez que vienes a la iglesia, Dios te ha mostrado las uvas, que hay conexión, que hay poder para tu vida, lo único que tienes que hacer es conectarte con la gente correcta después que interpretes sus sueños para que te promuevan al cuarto y quinto nivel.
Dios va a elevar el sueño de muchos de ustedes esta noche. “Señor, dame un sueño más grande”.
Estuve hablando de las etapas para pasar de un sueño, a tu destino. La primera etapa es tener un sueño. Observamos que un sueño es diferente a una meta. Vimos cómo Dios eleva nuestros sueños a un próximo nivel. La segunda etapa necesaria para alcanzar el destino de Dios para nosotros, es poder provocar que todo lo que está en nuestras manos sea prosperado. Muchos quieren alcanzar su sueño sin cambiar su medio ambiente; tenemos que aprender a ver lo que Dios ha puesto en nuestras manos y lo que no.
La tercera etapa que vimos es la de las relaciones; como cuando José cae en la cárcel y fue capaz de relacionarse con la persona que lo llevaría a Faraón. Muchas veces nos reunimos y tenemos amistades basados en que nos gustan las mismas cosas, pero esa no debe ser la razón, sino que tú tienes un sueño en el cual yo me voy a ver. José supo con quién conectarse, luego que analizó el sueño. Tenemos que entender que hay gente de nuestro pasado, de nuestro presente y de nuestro futuro. Muchos queremos traer gente de nuestro pasado a nuestro presente. Pero con los únicos que debieras estar involucrado, es con los del presente que te llevarán al futuro.
Génesis 41:15-16. Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño y no hay quién lo interprete; mas he oido decir de ti que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón diciendo: Dios será el que de respuesta propicia a Faraón.
Sabemos que Faraón tiene dos sueños, y lo interesante es que Dios le da a Faraón (un impío que no le sirve a Dios) un sueño que sólo un hombre de Dios le puede interpretar. Lo interesante es que Faraón buscó en todo Egipto a alguien que le interpretara el sueño y no encontró a nadie. Tienes que entender que hay gente allá fuera, que Dios les ha dado sueños y no pueden dormir porque no encuentran quién se los interprete.
La cuarta etapa, es saber en tu vida que sólo Dios es quien te puede dar la respuesta. Muchas veces, en la iglesia tenemos este mensaje de tanta autoestima, de tanto pensamiento positivo que ha espiritualizado el mensaje humanista de: “Yo lo puedo hacer, lo puedo lograr”. Cuando estudia la vida de Pablo y ve su desarrollo, se da cuenta que al principio decía: “Yo y Cristo”; a mitad del mensaje dice: “Dios y yo”, y luego cambia su manera de pensar y a lo último decía: “Ya no yo, sino ahora Cristo”. Mire el proceso de madurez de Pablo. José tuvo que aprender eso en su vida, porque Dios le da un sueño a José, pero todo lo que le pasaba en su vida no tenía nada que ver con el sueño de Dios. Lo interesante es que aquí no vemos al mismo joven que soñó años atrás. A los diecisiete años estaba decidido, soñaba diferente. Ahora es un hombre de 30 años que había experimentado soledad, rechazo, traición… El que estaba ahí era el mismo José hablando naturalmente, pero en el mundo espiritual era un hombre que había aprendido que sólo Dios le puede dar la respuesta. Sólo el favor de Dios te puede llevar a la dimensión que El te ha promovido. Tienes que tener habilidades, talentos, aprender a trabajar las relaciones, pero hay un punto en que llegas frente a Faraón y a entender que sólo Dios te dará la respuesta y te llevará al nivel que te ha prometido. Mientras más rápido entiendas eso, más rápido serás promovido al lugar de tu destino.
Verso 12
Cuando José fue llamado a la mayor oportunidad de su vida, ocurrieron dos cosas: 1. El no se podía parar delante de Faraón de la misma forma en que estaba en la cárcel. José tuvo que moverse rápido. Muchas veces, nos detenemos a hacer las cosas que Dios nos ha dicho; tenemos que estar listos a salir. 2. Dice que afeitaron a José (porque no te paras delante de Faraón, sin tu rostro afeitado). Uno de los problemas que tiene la iglesia, es que cuando llegamos a las oportunidades de la vida, la apariencia no dice nada. El mundo se deja llevar por nuestra imagen. La Biblia dice que Dios mira el corazón del hombre, pero te está diciendo que el mundo mira lo de afuera y nunca entrarás en nuevas oportunidades si la apariencia no es la correcta. El problema es que tratamos de espiritualizar nuestra apariencia. Si quieres tener éxito, tienes que rebajar, andar peinado, andar como gente de éxito; caminas como un empresario, porque el mundo se deja llevar por apariencias.; no es que juegues el juego del mundo, porque tú tienes un corazón recto, pero el mundo te va a dar una oportunidad de acuerdo a lo que ellos vean. La gente que ve en televisión, los cristianos los ve lindos. Usted viene a esta iglesia y ve una decoración completa. Cualquiera que entre dice: “Esta es una iglesia de excelencia”; esta decoración te inspira a soñar. Tienes que cuidar tu apariencia antes de pararte ante Faraón; luego tienes que ponerte ropa nueva, una nueva naturaleza en Cristo Jesús. Cuando estás delante de Faraón, no puedes ir como vamos muchas veces a la iglesia. Faraón no le preguntó cómo estaba su familia; si José estuvo en la cárcel, a él no le importaba lo que había en la vida de José. Muchas veces, queremos tener simpatía contándoles nuestras tragedias y problemas. ¿Te imaginas a Faraón que tiene un problema y empieza José a contarle sus problemas? A Faraón no le importa ninguna de esas cosas; no le importa tu pasado.
En la iglesia nos gusta escuchar cómo Dios levantó a alguien, los testimonios de lo que Dios hizo, etc. Créame que puedo pasar toda una hora haciendo una historia de cosas tristes de mi vida, de cuando mis padres se divorciaron, de los problemas que he tenido y ¿qué vamos a hacer con eso? Nada, eso no resuelve nada. Tienes que entender que al mundo no le importa tu pasado, por lo que pasaste, si no que te pares frente a ellos y le digas: ” Yo no tengo la respuesta, pero alguien me va a dar la solución”. Al mundo le interesa que vayas con tu jefe y le digas que te de ese departamento porque Dios te dará la solución, la respuesta.
La cuarta etapa es cuando llegas a la conciencia que sólo Dios tiene la respuesta. Es importante pasar por las primeras tres etapas; es importante tener las conexiones, amistades, pero tienes que saber que no hay amistades que te den la respuesta, sino sólo Dios; y ese día es el día en que eres promovido al lugar de tu destino, que tu confianza está solamente en Dios. El problema es que la iglesia espera dar testimonio de Dios, luego de los resultados. José se encargó de dar testimonio antes de que las cosas llegaran. Mete a Dios en tus problemas, haz de tus problemas los problemas de Dios. José lo que estaba diciendo es:” Si tú no recibes la contestación, es culpa de Dios”. Tiene que llegar un día en que puedas poner tus problemas a Dios; mientras tus hijos sean tus problemas, estarás frustrado, pero el día que hagas de tus hijos los problemas de Dios, las cosas van a cambiar. Yo no puedo controlar dónde están mis hijos, sus amistades, sus decisiones, pero tú Señor me has prometido que te vas a encargar de so. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo tu y tu casa”. Jacob le dijo a Dios: “Si tú me bendices, yo voy a diezmar, voy a consagrar el 10% de lo que tú me des..”. Muchas veces cuando estemos delante de Faraón y tenemos las oportunidades, cometemos el error de querer alcanzar con nuestras fuerzas lo que sólo Dios nos puede dar. El cuarto nivel es vivir bajo el favor de Dios.
Hay una quinta etapa que tienes que aprender y es cuando finalmente recibes la correcta interpretación de tus sueños; el día en que Dios le da verdadero significado a tu vida. La Biblia dice que Jacob y sus hermanos llegaron delante de José, y José los tuvo postrados delante de él. Así que, por primera vez, José vio el sueño cumplido. ¿Cuál fue el primer sueño que tuvo? Que sus hermanos se doblaban delante de él. Y José pudo haber dicho: “Los tengo, se cumplió mi sueño”. Es más, a José le dio coraje, les metió una copa en los sacos y los torturó por un tiempo, pero se acordó que había un segundo sueño. EL primer sueño era tener a sus hermanos delante de él, pero Dios había dado un sueño más grande.
Génesis 45:1-5 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo y clamo: “Haced salir de mi presencia a todos”, y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos, y oyeron los egipcios y oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: “Yo soy José; ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Entonces dijo José a sus hermanos:”Acercaos ahora a mi, y ellos se acercaron y él dijo:”Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues no os entristezcais, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
El quinto nivel es cuando Dios sana tu corazón para poder hacer dos cosas contigo:
1. Darte la verdadera interpretación de tus hijos. Los hermanos interpretaron primero sus sueños, por eso lo vendieron. Así que por algunos años, José vivió por la interpretación que los hermanos le dieron al sueño. José dentro de todo ese proceso, tenía raíz de amargura, tenía dolor, tenía coraje… Tenemos un hombre que lo había resuelto todo, pero no se habían resuelto cosas en su corazón. Imagínese qué fuerte lloró que Faraón lo oyó. Por primera vez, José se dio cuenta del verdadero significado del sueño de Dios para su vida. La razón por la que José había soñado, es que estaba preparando provisión para su familia. Dios no lo hizo para dominar sobre su familia, sino para preservarla. Por primera vez, luego de un proceso de sanidad interior, se da cuenta que la razón de ser de su sueño, fue preservar a toda su familia. José tuvo dos hijos: Manasés y Efraín. Manasés significa: “Dios me hizo olvidar a mi familia”, porque por 13 años lo que motivó a José, fue olvidar lo que su familia le había dicho; Dios le hizo olvidar. José no quería saber de ellos. Luego dice que el nombre del segundo hijo fue Efraín, que quiere decir: “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. La prosperidad se convirtió en la manera de José, de volver a olvidar. Tú podrás olvidar sólo por un tiempo y hay cosas que no te van a dejar disfrutar correctamente del éxito que Dios te quiere dar. No puedes vivir más por la interpretación que el mundo le da al sueño que tienes. Lo único que Dios hizo fue acelerarlo a su destino para que su familia lo viera. Mucha gente no quiere que prosperes, porque te despegas de ellos. No todo el mundo puede tratar en su corazón con el hecho que Dios te bendiga primero a ti, que a ellos. Tengo 33 años de edad y hoy, aquellos que hablaron mal de mí, aquellos que no querían saber de mí, personas que eran amigos y familiares que no querían saber de mí, hoy te puedo decir que esos pastores han ido a predicar, han salido en televisión conmigo, algunos se han convertido en mis amigos.
Dios me ha dado una posición en Puerto Rico, que pudiera hacer algo en contra de ellos, pero Gloria al Señor, que Dios me ha dado el carácter para decir: “Podría hacerlo, me gustaría hacerlo, me traería satisfacción y que se enteren de lo que hice, pero he logrado entender que todo lo que he pasado era parte del proceso que Dios tenía para que hoy le preserve la vida a esa gente. Quiero que entiendas que Dios te va a adelantar para preservar a tu familia. ¿Crees que era fácil para José darle de comer a sus hermanos? ¿A su propio padre? Pero José tuvo un tiempo de sanidad interior donde Dios le dijo:” Yo te envié a ti, para preservar a tu familia”. El sueño que Dios te ha dado no todo el mundo lo va a entender, pero tienes que entender la razón para la cuál te lo dio. El te va a bendecir para que puedas rescatar a aquellos que sin ti ahora, no tuvieran nada. Un día te vas a encontrar con ellos en tu destino y tendrás la oportunidad de decirles: “No importa lo que haya sucedido, Dios lo que hizo fue adelantarme a ese lugar para bendecirte”.
Aquí hay jóvenes que un día el gerente de tu empresa será tu papá, tu mamá; aquellos que no creyeron en ti, serán tus mejores empleados, pero debes procurar tener tu corazón limpio, pero no tan sólo porque Dios te va a poner en un lugar para poder bendecir a otros, sino para poder disfrutar. Qué triste es llegar a prosperar, simplemente tratando de olvidar lo que te hicieron. Jacob, dice la palabra que fue a bendecir a los hijos de José. Cuando Jacob fue a bendecir a esos dos hijos, dice la Biblia que cambió las manos. La mano derecha era para Manasés y la izquierda para Efrain. Jacob puso primero la prosperidad, que al olvido. Una vez más, Jacob cambio las manos, puso primero a Efrain. Para José, fue siempre primero olvidar para prosperar, pero los últimos momentos de su vida, primero prosperó. Es mejor que no tengas una mansión, pero que la que tengas la puedas disfrutar. Yo creo que Dios te quiere con dinero, pero de qué te sirve alcanzarlas y no poderlas gozar. Y Dios quiere poner primero el gozo y el disfrute de lo que tienes, que tener que pasar toda una vida tratando de olvidar. No tienes que sanarte interiormente completamente para triunfar. José no estaba sano por trece años. El progresó con todos esos pensamientos. Dios fue trabajando con él poco a poco. Y ese joven vio que Dios lo había sometido. Yo he pasado por montón de experiencias y si no aprendes a doblegarte a los ojos de Dios, la vida te va a humillar, a doblegar. La biblia habla que había tres hombres en la cruz: Cristo y dos ladrones. Y la biblia dice que cuando fueron a buscarlos, Jesús había muerto, expirado, pero la Biblia dice que para que los otros dos ladrones hubieran muerto, les tuvieron que romper las rodillas. Uno de ellos fue salvo y el otro no, pero los dos murieron de la misma forma. Al único que no le tuvieron que romper las rodillas fue Jesús, porque El las dobló primero. El mundo te humilla, pero yo prefiero doblarlas con estilo, antes de que la vida te dé, te tumbe. Por eso es mejor, empezar todos los días desde abajo. Dios no tan sólo me va a sacar de esta situación, Dios tiene un propósito más grande para tu vida que olvidar tus problemas, necesita a alguien con un corazón recto que cuando esté en una posición de autoridad, pueda extender su mano. Dios no puede poner al joven que lo único que quiere es someter a sus hermanos, que cuando estés en posición de autoridad, sepas qué tienes que hacer con lo que Dios te ha dado.
Muchos de ustedes lo que necesitan hacer no es olvidar, porque nunca podrás hacerlo. Es más, no creo que sea necesario olvidar, porque si lo haces, dejas de saber todo lo que Dios ha hecho contigo. Lo importante es saber dos cosas: el verdadero propósito de por qué he pasado lo que he pasado. Dios nunca va a comprometer las experiencias negativas con lo que El tiene. Vas a ser un cristiano alegre, feliz, lo vas a poder disfrutar al máximo. Para muchos de ustedes, Dios lo único que tiene que hacer es poner primero a Efraín, que a Manasés. Dios te dice de ahora en adelante: “Efraín va primero”. De ahora en adelante, entenderás el propósito de Dios para tu vida, y entenderás que puedes disfrutar por encima de tus experiencias. Trece años de dolor, dificultades, pero toda una vida de disfrute. De ahí en adelante él fue feliz.
La Biblia dice en Exodo que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, la gente cargó sus huesos. Lo que le pido al Señor es que cuando yo muera, ojalá que la gente quiera cargar mis huesos. Puedes tener éxito como José donde un día, cuando mueras, la gente quiera cargar con tus huesos porque vieron un corazón tan especial. Estos cinco pasos son porque muchos soñamos únicamente con dominar nuestra situación presente, cuando Dios tiene un sueño más grande; el mundo nunca se olvidará de ti, aún cuando partas con el Señor, tu familia no se va a olvidar de ti. Lo más grande que Dios hará contigo, es que te hará prosperar con un corazón tan limpio y tan grande, que tu familia querrá cargar con tus huesos. Quizás hoy quieras olvidar a tu familia, pero tus sueños van a provocar que ellos no se quieran olvidar de ti. La gente se olvida de tus logros, pero nunca se olvidarán de un corazón limpio.
Carlos es uno de los peloteros con un récord. Las condiciones para que eso ocurra, tienen que ser específicas. Ese record le ha dado fama, lo ha puesto en muchos lugares; lo ha puesto en ESPN, pero él tiene que entender que un día alguien va venir y romper ese récord, porque es un récord natural. Lo único que el mundo no se va a olvidar de Carlos, es el corazón que él tiene. El ha usado su fama, su tiempo para bendecir a jóvenes en todo el mundo. Vendrá gente que hará cosas mayores, pero de lo que no se van a olvidar, es que cuando estén en posición, usaron sus manos para bendecir.Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
Por Pastor Otoniel Font.
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