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miércoles, 11 de abril de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
El valor de un [ABRAZO]

Se ha comprobado que todos necesitamos contacto físico para sentirnos bien, y una de las formas más importantes de contacto físico es el abrazo.
Cuando nos tocamos y nos abrazamos, llevamos vida a nuestros sentidos y reafirmamos la confianza en nuestros propios sentimientos.
Algunas veces no encontramos las palabras adecuadas para expresar lo que sentimos, el abrazo es la mejor manera.
Hay veces que no nos atrevemos a decir lo que sentimos, ya sea por timidez o porque los sentimientos nos abruman, en esos casos se puede contar con el idioma de los abrazos.
Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad. Provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y en quien es tocado.
Acrecienta la voluntad de vivir en los enfermos. Pues debes saber que cuatro abrazos al día son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.
¿Que nos brinda un abrazo?
Protección: El sentirnos protegidos es importante para todos, pero lo es más para los niños y los ancianos quienes dependen del amor de quienes los rodean.
Seguridad: Todos necesitamos sentimientos seguros. Si no lo conseguimos actuamos de forma ineficiente y nuestras relaciones interpersonales declinan.
Confianza: La confianza nos puede hacer avanzar cuando el miedo se impone a nuestro deseo de participar con entusiasmo en algún desafío de la vida.
Fortaleza: Cuando transferimos nuestra energía con un abrazo, aumentan nuestras propias fuerzas.
Salud: El contacto físico y el abrazo imparten una energía vital capaz de sanar o aliviar dolencias menores.
Autovaloración: Mediante el abrazo podemos transmitir un mensaje de reconocimiento al valor y la excelencia de cada individuo.
Que no se nos olvide lo importante que es abrazar a quienes amamos y cuanto bien nos hace a todos abrigarnos el corazón con la calidez de un abrazo…
Un abrazo: Hace y dice muchísimo, abraza a tu amigo, abraza a tu ser querido, abraza a tus niños, abraza a tus mayores, abraza a tu mascota… ¡¡Abrázalo todo!!
"(...) Tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón". 1 Pedro 1:22
sábado, 24 de marzo de 2012
El riesgo de alejarse

¿Le ha arrastrado la autocomplacencia a aguas revueltas?
La salvación se produce en cierto momento del tiempo, pero es más que una simple decisión que se toma una sola vez. El Espíritu Santo quiere vivir la vida de Jesús a través de los creyentes, y esto implica oración, lectura de la Biblia, ofrendar, compartir nuestra fe y creer en las promesas de Dios. Muchos de nosotros comenzamos bien, pero luego nos alejamos de Dios antes de profundizar en la fe.
Es fácil alejarse de Dios. ¿Está usted leyendo su Biblia y orando menos de lo que solía hacerlo, encontrando siempre razones para dejarlo para el siguiente día? Una rápida súplica en el camino cuando se dirige al trabajo es a menudo toda su comunicación diaria con Dios, aparte de algunas pequeñas "oraciones urgentes", cuando la situación exige mucha oración. Quizás usted acostumbraba arrodillarse junto a la cama y derramar su corazón delante de Dios, pero ahora no tiene tiempo.
Y si las cosas realmente han empeorado, es posible que haya dejado de diezmar o de asistir a la iglesia. El mundo espiritual ya no le parece tan real como antes. No siente la presencia de Dios como la experimentó una vez. Quizás sienta que, de alguna manera, la fe ya no es importante para usted, o se ha apartado tanto del cristianismo que ya no se identifica más con él. Y cuando va de vez en cuando a la iglesia, siente que ya no está en sintonía con los viejos amigos que tenía allí; los ve como si fueran personas de otro tiempo y lugar. Estar con ellos se ha convertido en algo cada vez más incómodo, y usted no está seguro de quien cambió: si usted o la iglesia.
Si usted puede identificarse con lo que he descrito, debería entonces saber dos cosas: Primera, que usted no es la única persona en esta situación, y segundo, que se está alejando de Dios.
Alejarse de Dios es peligroso. Cuando nos falta dirección, no necesariamente nos estancamos; seguimos moviéndonos, pero por lo general en una dirección poco sana. Hebreos 2:1-4 dice: "Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad".
Es fácil alejarse de Dios, porque no requiere ningún esfuerzo. Por el contrario, mantenerse en el buen camino exige mucha energía, pero gracias a Dios el Espíritu Santo nos permite someternos a Él para poder hacerlo.
Todos los creyentes, nos hemos enfriado un poco en nuestra devoción a Dios en algún momento. Un buen día me encontré dudando de Dios, y lo siguiente que hice fue alejarme de Su voluntad, propósito y plan para mi vida. No sé exactamente lo que sucedió.
Descuidar la vida espiritual, es una de las causas principales del alejamiento de Dios. Como acaba usted de leer, Hebreos 2:3 hace esta pregunta: "¿Cómo escaparemos [alejaremos] nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?" Es que ser salvo implica una santificación diaria. Es verdad que cuando nos entregamos a Cristo, el Espíritu Santo nos sella como hijos de Dios para siempre. Pero la salvación es mucho más que la confesión del arrepentimiento una sola vez; es una experiencia purificadora que dura toda una vida (Fil. 2:12).
Piense en una embarcación que se aleja del muelle; el capitán está dormido y su nave se dirige a un desastre. Ésta es una buena descripción de lo que le sucede a un cristiano que ha perdido el rumbo. Cuando nos "adormecemos" espiritualmente, comenzamos a descuidar las cosas que son importantes. Bajamos la guardia; descuidamos el timón. Antes de que nos percatemos de lo que está sucediendo, acabamos naufragando.
A menos que mantengamos el rumbo, pagaremos las consecuencias. A lo largo de mi vida como pastor, he visto a muchas personas en esta situación. Hay un patrón reconocible en cuanto al alejamiento de Dios. Esto es lo que sucede, por lo general.
Su conciencia se le entumece.
Cuando usted empieza a alejarse, comienza a ignorar la voz de su conciencia. Al comienzo, su sistema interno de alarma le remuerde, haciéndole saber que algo no anda bien. La conciencia le envía un mensaje, y luego otro, pero usted sigue justificando lo que hace y hacia dónde está yendo. No le hace caso a las advertencias. Poco a poco, desensibilizará su conciencia de tal manera que ya ésta no le molestará más.
Se aparta de la voluntad de Dios.
Cuando usted comienza a alejarse de Dios, se aparta de Su voluntad e inicia una vida de pecado. Esto puede sonarle fuerte, pero el decidir alejarse de la verdad de la Palabra de Dios equivale a poner el pie en algún tipo de transgresión. El solo hecho de que su conciencia no le retumbe, no significa que su conducta o actividad estén bien. Una vez que uno pone su fe en Jesús como su Salvador, sabe que el Espíritu Santo está en lo más profundo de nuestro ser. Usted puede insensibilizarse al punto de dejar de oír Su voz.
Se retrae de las cosas espirituales.
Lo que sucede es sencillo y natural: comienza a vivir negándose a ver la realidad. Si su conciencia le molesta, entonces racionaliza su conducta. Primera de Juan 2:28 dice: "Ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados". ¿Por qué querría usted retraerse de las cosas de la vida cristiana cuyo propósito es proporcionarle gozo y felicidad? Porque ha perdido el rumbo.
Pierde la capacidad de escuchar a Dios.
Usted no perderá jamás su salvación, pero sí puede caer en el pecado de la incredulidad (He. 3:12) y perder la capacidad de escuchar a Dios. Cuanto más se aparte, menos capaz será de oír Su voz. Cuanto más se aleje, más difícil le resultará escucharle. Sin el ancla de Cristo, es fácil buscarse pensamientos y hábitos destructivos que empañan la visión de Dios y que le harán insensible a Su voz.
Sufre interna y externamente.
Cuando usted decide abandonar el compañerismo de Dios y deja de leer Su Palabra y asistir a la iglesia, sufre mental, emocional, física y espiritualmente. Cuando se aleja de lo que usted cree que es importante, experimentará sentimientos de culpa, lo que le producirán tensión y estrés. Cuanto más tiempo esté sin dirección, más difícil le será cubrir la culpa, sobre todo si vive cerca de una persona que es muy piadosa. Piense, por ejemplo, en la esposa cristiana cuyo esposo cae en la inmoralidad sexual. Cada vez que éste vuelva a casa, se sentirá culpable, y el estrés será cada vez mayor. Su pecado le producirá tensiones y ansiedad, y la culpa le ocasionará ira y sufrimiento. El engaño del pecado será como termitas dentro de su cuerpo, robándole la paz y la alegría.
Su alejamiento entristece el corazón de Dios.
La Biblia habla de "contristar al Espíritu" (Ef. 4:30). Muchas personas se alejan del Señor, pensando que lo tienen todo bajo control, pero pueden destruir horriblemente sus vidas porque hay un castigo inevitable por alejarse de Dios. Y eso entristece Su corazón, más de lo que somos capaces de imaginar.
Usted desaprovecha lo mejor de Dios.
¿Qué clase de plan tiene el Padre celestial para usted? ¡El mejor de todos, porque Él le ama mucho! Lamentablemente, los cristianos a veces se alejan del Señor en el momento más estratégico de sus vidas; pueden, en realidad, ser distraídos por lo bien que están yendo las cosas. Una persona puede tener buena salud, éxito en sus relaciones y buena situación económica. Pero puede alejarse si no está en sintonía con lo que Dios quiere hacer con su vida.
Alejará a quienes más le aman.
El proceso de alejamiento le llevará más y más lejos de donde debiera estar, hasta el punto de no querer regresar. En ese punto, usted habrá perdido su sentido de dónde se encuentra espiritualmente. Ya no oye la voz de Dios ni siente Su presencia. ¡Ésta es una condición muy terrible!
Además de esto, el andar sin dirección cambia a la persona. Cuando su relación con Dios se ve afectada, sus acciones se afectarán también. Gastará su dinero de diversas maneras y pasará su tiempo con personas diferentes. Cambiará su manera de tomar las decisiones, y sus gustos, sus preferencias y sus prejuicios serán otros. Lamentablemente, cuando usted se aleja de Dios, alejará de sí a las personas que Él ha puesto en su vida para que le amen y se interesen por usted.
Tendrá una influencia negativa sobre los demás.
Dios quiere que seamos sal y luz, y por eso nos disciplina cuando nos alejamos (He. 12:6-8, 10). Si usted cree que no tiene ninguna influencia sobre los demás, piénselo de nuevo, porque sí la tiene. Cuando el esposo y padre de la familia se descarría, esto afecta a toda la familia, y muchas veces arrastra a los hijos por la senda del mal. ¿Y qué decir de otras autoridades, como los maestros, los jefes en el trabajo y las figuras públicas? Cuando estas personas se apartan de lo correcto, quienes las admiran o esperan agradarles, tienden a hacer lo mismo.
Su vida quedará en ruinas.
Hay una consecuencia final como producto del alejamiento de Dios. Usted convierte a su vida en un naufragio. A veces, un creyente puede tomar malas decisiones, y pensará que aunque Dios le perdone su vida nunca llegará a ser lo que esa persona había esperado. Gracias a Dios, eso no sucederá, porque el Señor puede recoger los pedazos de nuestra vida, no importa lo rotos que estén.
La Biblia nos hace una clara advertencia en cuanto el alejarse del camino correcto. Ahora es un buen momento para que usted eche una mirada sincera a su vida. Si usted se está alejando de Dios, mi oración es que sea lo suficientemente sabio como para detenerse y dejar que Dios le lleve de nuevo por el buen camino, para que reciba de Él lo mejor todos los días de su vida.
Por Charles F. Stanley
viernes, 16 de marzo de 2012
Cada uno en su lugar

Una mujer blanca, de unos 50 años, llegó a su lugar y vio que estaba al lado de un pasajero negro.
Visiblemente molesta, llamó a la azafata.
"¿Cuál es el problema, señora?" Pregunta a la Pasajera
"¿No ves? - Dijo la señora - "que me puso al lado de un negro.
No puedo estar aquí a su lado. Usted tiene que darme otra silla "
- "Por favor, cálmese" - dijo la azafata
- "por desgracia, todos los asientos están ocupados.
- Pero voy a ver si todavía tenemos algunos de ellos. "
La azafata sale y regresa unos minutos después.
"Señora, como ya he dicho, no hay otro lugar libre en la clase económica.
Pero hablé con el capitán y él me confirmó que no tienen lugar en la clase económica. Sólo tenemos un lugar en la primera clase. "
Y antes de que la mujer hizo ningún comentario, el comisario sigue:
"Mire, es inusual para nuestra empresa permitir que un pasajero sentado en clase económica pase a primera clase.
Sin embargo, dadas las circunstancias, el comandante piensa que sería escandaloso obligar a un pasajero a viajar al lado de una persona desagradable. "
Y volviéndose hacia el señor Negro, la azafata dijo:
"Así que, Señor, si usted quiere ser tan amable de tomar su equipaje de mano, le reservamos un lugar en primera clase..."
Y todos los pasajeros próximos, que sorprendidos veían la escena, comenzó a aplaudir, algunos de pie. "
No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.
Filipenses 2:3
jueves, 9 de febrero de 2012
SE FIEL A TU ESPOSA

:: SE FIEL A TU ESPOSA ::
Proverbios 5:15-23 (TLA)
Si quieres disfrutar del amor,
disfrútalo con tu esposa.
¡Guarda tu amor sólo para ella!
¡No se lo des a ninguna otra!
No compartas con nadie
el gozo de tu matrimonio.
¡Bendita sea tu esposa,
la novia de tu juventud!
Es como una linda venadita;
deja que su amor y sus caricias
te hagan siempre feliz.
Dios mira tu conducta
Querido jovencito,
no dejes que otra mujer te cautive
ni busques las caricias
de la mujer casada.
Dios mira con mucha atención
la conducta de todos nosotros.
El pecado y las malas acciones
son trampas para el malvado,
y lo hacen su prisionero.
Así muere esta clase de gente
que no quiere ser corregida;
¡su falta de entendimiento
acaba por destruirla!
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jueves, 19 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
Almendras para el desayuno

No somos todos iguales, pero a muchos nos pasa lo mismo.
Créeme que te entiendo cuando miras con simpatía algunos sucesos del pasado.
Aarón tenía una vara, como la mayoría de los hombres en esa época. Las varas eran una especie de bastón que servían como apoyo para lograr el equilibrio al caminar por lugares escabrosos, o como un elemento de oficio para los pastores que con mayor o menor suavidad enfilaban con ellas a sus ganados o rebaños. También las varas tenían un rasgo distintivo de honor, representaban en algunos casos autoridad y jerarquía. De allí que los jefes de tribus tenían sus varas o bastones como un símbolo, más que como un elemento de apoyo.
La vara de Aarón era como todas, pero no. Tenía historia.
Cuando Dios quiso librar a su pueblo de la esclavitud en Egipto, Aarón arrojaba la vara al piso delante del faraón, y se convertía en una serpiente. Cuando con ella tocó las aguas del río Nilo, se transformaron en sangre; golpeó el piso y salió un mar de insectos que cubrió el país.
Sabes la historia.
Luego de esos sucesos maravillosos, ya en el desierto, hacía un tiempo que esa vara nuevamente era sólo un bastón. Otra vez un pedazo de madera seca. Obviamente Aarón la conservaba, la miraba, recordaba y relataba, pero las historias son historias. Este palo de madera ahora era como cualquier otro.
A veces vivimos de recuerdos. No importa la edad. Tal vez hace tiempo que no ocurren hechos interesantes en nuestras vidas o ministerios, así que subsistimos por lo que sucedió y no por lo que sucede. Sentimos que nos hemos secado como un palo de madera. Como alguien que se graduó pero allí quedó, como quien se siente deportista aún, pero hace mucho tiempo que no entrena, o como alguien que tuvo una familia pero la estropeó y ahora añora el pasado en soledad.
Muchos saben lo que es mostrar una vara por lo que fue, y no por lo que es.
Debemos aceptar que estamos en el desierto donde conservar la vida ya es un milagro, pero,¿a quién le entusiasma sobrevivir y nada más?
Reconocemos que lo que hace unos pocos años atrás era convocante, hoy no llama la atención. Que esta era postmoderna ha modificado ideologías y comportamientos, brindando a todos entre otras cosas, calidad tecnológica al alcance de la mano. ¿Cómo vamos a competir con nuestros programas? Probablemente en tu reunión de jóvenes (más cerca del funeral que de la fiesta de quince) se ha probado toda la creatividad posible y acá estamos como si nada hubiéramos logrado. Las ausencias hablan más fuerte que las presencias y eso nos taladra la mente y el corazón.
Sabemos que está pasando en todos lados, pero eso no nos tranquiliza. Dudamos de nuestra capacidad y sin querer nos vemos contando historias gastadas mientras tejemos pensamientos tentadores de renuncia.
Dame un momento. Este puede ser un tiempo fantástico. Tal vez debamos reconocer que nuestra vida o nuestras estrategias no le han dejado espacio al poder de Dios. Quizás tengamos experiencia, recursos, buenos programas y objetivos, pero hemos perdido la esencia del porqué hacemos las cosas.
¿Qué espacio tiene el Espíritu Santo en tu agenda, en tu desayuno, en tu equipo de colaboradores y en tus eventos? Podemos estar perfectamente organizados y encontrarnos pidiéndole al Señor que bendiga nuestra organización! Comprendemos que no está mal planificar, pero es necesario tener una nueva conformación de Dios de quien es quien y que es lo más importante.
Hay un levantamiento popular en el campamento de Israel. Abre las compuertas de tu imaginación. Este campamento en el desierto no son unas cuantas carpitas. Hay más de dos millones de personas como sembrados en barrios nómades. El tabernáculo siempre al centro y las doce tribus acampando alrededor en sectores asignados. La queja puso en tela de juicio el liderazgo de Moisés y Aarón. Otros líderes creían que Dios también podía hablar a través de ellos y se sentían capaces e influyentes. Esta protesta generalizada se había cobrado varias vidas y Dios decidió ponerle término pacíficamente confirmando por sí mismo el respaldo a sus elegidos.
La consigna era que cada jefe de tribu escriba su nombre en su vara y la traiga al tabernáculo.
A la mañana siguiente, Dios marcaría con una señal la vara de quien resultara elegido.
Números capítulo 17 cuenta que al otro día la vara de Aarón tenía brotes, ramas, hojas, flores y almendras!! (Busca la imagen de una planta de almendras florecida en internet para entender mejor de que estamos hablando)
Dios confirma a sus líderes. En medio de la sequedad, solo hay que traer la vara de nuestra vida al altar para reverdecer, para experimentar su poder en nosotros. Nuestra tarea solo es traer la vara. El se encarga de lo que nosotros no podemos.
Esta era no solo requiere de líderes creativos, sino de líderes florecientes por el poder del Espíritu Santo.
Podrás oír: no me cantes, tengo música mejor. No me metas en programas, no me llaman más la atención (perdón!), no me quieras enseñar todo el tiempo, sabes que me está costando escuchar más de quince minutos y tu reunión es casi igual que la del domingo.
Solo necesito que me contagies vida. Necesito sentirme aceptado, amado, tenido en cuenta, pastoreado. Me gustaría verte entusiasmado con tu propio reverdecer. Eso quiero!!
Hay algo más. Todos los jefes recibieron en silencio su vara en un gran acto público.
Pero Dios dijo que la vara de Aarón quedaría en el altar.
Creo que él pensaba que su bastón floreciente le permitiría caminar sonriente entre la gente, repartir flores a las damas y almendras a los caballeros, nada! Porque lo Dios da, siempre vuelve a él. Tal vez seas conocido por tu milagro, pero lo que Dios renueva, es para que él mismo sea engrandecido.
Aarón entiende que la vara no es suya. Si hay poder de Dios no es ni será suya. Igual que tu vida, que tu ministerio.
Trae tu vara al altar, seca como está. Dios puede confirmar tu liderazgo cuestionado con un gran milagro que lo engrandezca a él.
Si lo hizo con un palo de madera, ¿Cómo no lo va a hacer con una vida?!!!
Si vienes hoy al altar, probablemente mañana tengas almendras para el desayuno…
Walter Altare EspecialidadesJuveniles
viernes, 9 de diciembre de 2011
Un romance con el cambio
Dios se ha manifestado a lo largo de la historia de la humanidad como un Dios de nuevos comienzos, nuevas oportunidades. Un Dios de renovación y hasta resurrección. Un Dios de ciclos que terminan y que empiezan y que terminan y vuelven a empezar. Nuestro Dios no es un dios quieto, no está inmóvil, no se niega, pero contrario a lo que nos ha enseñado la teología ortodoxa tradicional: Es un Dios al que le gustan los cambios, los nacimientos, los nuevos nacimientos, las metamorfosis y los ciclos.
Fue Dios el que estableció que después del más crudo invierno viniera la primavera.
Fue Dios el que estableció un ciclo para la vida y para el movimiento del sol. Fue Dios el que acomodó a la tierra 23 grados sobre su eje para que la vida del planeta tuviera 4 estaciones y no, una sola y monótona estación sin cambios.
Los líderes cristianos debemos aprender que el cambio es un invento de Dios.
Si revisamos la historia más reciente de los líderes más prominentes de la humanidad, nos daremos cuenta que fueron líderes que no solo fueron amigos sino que hasta tuvieron un romance con el cambio. Para estos líderes el progreso y la innovación eran una obsesión y no una consecuencia de los cambios de otros. Piensas en el recientemente fallecido Steve Jobs por ejemplo y una palabra que instantáneamente viene a la mente es “innovación”.
En nuestros ministerios juveniles nos urge cambiar. He dicho por todo el continente que somos testigos del surgimiento de la generación juvenil más grande de nuestra historia. Hace una década que vengo insistiendo que las naciones unidades anticiparon que para el 2012 más del 70 por ciento de la población de américa latina iba a tener menos de 25 años. Muy bien. Este tiempo ha llegado y con esta oportunidad llegan nuevos desafíos. Desafíos que nos van a sobrepasar si seguimos haciendo lo mismo que veníamos haciendo.
Por eso necesitamos un re génesis en nuestro ministerio juveniles. Debemos apuntar más alto. Sin descuidar lo micro, debemos visionar lo macro. Esto no se trata de hacer una mejor reunión de jóvenes, o de quien junta más gente en un congreso, un concierto o un estadio. El cambio necesario es que ante todo cambie nuestra ambición: nos toca ser la sal de la tierra y la luz que hecha fuera la oscuridad
Por ejemplo: La ONU afirma que hoy hay 106 millones de adolescentes entre 15 y 24 años desde México a la preciosa república argentina (je) y eso es sin contar los que están en Estados Unidos, Canadá y los latinos que se encuentran en Europa y Asia.
Pero Junior Zapata escribía el otro día en su twitter que la mitad de la población humana en condición de suma pobreza está conformada por jóvenes, adolescentes y niños. ¿Puede la iglesia hacer algo al respecto? En muchos países de América latina como por ejemplo mi Argentina va creciendo la tasa de analfabetismo y la tasa de desempleo de los jóvenes en sus 20 años es más alta que nunca en la historia. ¿Puede la iglesia hacer algo? En Chile hoy hay una crisis educativa como nunca antes en la historia, y en México el narcotráfico emplea a más adolescentes que ninguna multinacional. ¿Puede la iglesia hacer algo?
Los medios masivos de comunicación, el narcotráfico, la violencia y hasta las multinacionales están concentrando casi toda su atención en la nueva generación pero para la iglesia ese interés es solo parte de un discurso pero que no se lleva a la práctica.
Prueba de eso es que las iglesias y denominaciones casi no disponen sus recursos en elaborar presupuestos de alcance a jóvenes, adolescentes y niños. La mayoría de las congregaciones evangélicas (aunque gracias a Dios no todas) No dispone de presupuestos para capacitar a líderes juveniles y prueba de eso es que muchos de ustedes se tuvieron que pagar sus entradas y viajes a la convención solitos sin que sus iglesias les ayuden con ninguna parte y la consecuencia es que la mayoría de nuestras iglesias, aún con buenas intenciones, no tienen la menor idea de qué hacer para alcanzar a jóvenes nuevos y peor, últimamente me doy cada vez más cuenta que no siempre sabemos qué hacer ni para retener a nuestros propios hijos.
Por eso un cambio es necesario y Dios quiere usarnos para un re génesis en el trabajo con jóvenes en nuestra Iberoamérica.
Pero Lucas, me puede preguntar alguno: ¿Por dónde empezar? lo del Re-génesis tenía onda hasta ahora que estás poniendo la barra demasiado alta? Hay demasiado que cambiar. ¿Qué hacemos?
No me gusta dar fórmulas mágicas, pero aquí hay una simple lista de algunas cosas que sigo aprendiendo:
-Debo depender del Espíritu Santo y no de mis hábitos, cuestionando todo lo que hago. ¿Por qué lo hago, o por qué no lo hago, y por qué no lo hago diferente? –En proverbios 3:5 el sabio salomón nos recomienda que Confiemos en el Señor con todo nuestro corazón y no nos apoyemos en nuestra propia prudencia.
-Debo mantener una actitud de aprendizaje, y la clave para esto es ser proactivo al respecto, escuchando sugerencias e ideas de otros. Algunas empresas y también iglesias y ministerios dejan de crecer porque sus líderes se han conformado con lo que ya sabían y hacían. Ninguno de ellos lo va a admitir, pero se dejaron atrapar por lo seguro, por la rutina, y por la reacción a los problemas en vez de la práctica de la visión estratégica.
-Debo rodearme de gente diferente a mí. Creo que es fundamental relacionarse con gente más sabia, mucho más rica, mucho más pobre, conectada con conocimientos y aún con un tipo diferente de espiritualidad totalmente distinta a la mía. Si algunas de estas relaciones me faltan estaré perdiendo un filo para mantenerme innovando.
-Debo desarrollar un oído atento a la necesidad. En esta he estado fallando últimamente porque con tanto viaje paso menos tiempo con adolescentes comunes pero por eso me es bueno conocer las estadísticas.
-Debo siempre distinguir lo esencial de lo metodológico. Nada de lo sagrado en la Palabra de Dios debe cambiar. Tengo que seguir promoviendo los valores y enseñanzas de las Sagradas Escrituras, pero tengo que saber diferenciar qué es parte de las tradiciones de la Iglesia y cuánto puedo innovar en la manera de comunicar esas verdades.
-Debo tener en cuenta que el cambio es fácil… hasta que incluye personas… (Proverbios 3.3)
-Debo hacer por algunos lo que no puedo hacer por todos –Edmund Burke escribió que nadie comete un error más grande que el no hace nada porque lo que podía hacer era poco.
-Y último. Recuerda que Dios está de tu lado. Comenzamos diciendo que Dios es el creador de los cambios y Él es el primer interesado en que la iglesia, cambie, crezca, se elongue, estire y expanda.
Para terminar vamos a leer el salmo 57. Pero para comprender mejor lo que vamos a leer necesitamos entender algo del contexto de este salmo:
- Los eruditos y comentaristas bíblicos desde hace siglos coinciden que David escribió este salmo cuando está ocurriendo lo que relata 1 Samuel 21. Allí está la escena en la que David se hace pasar por loco que babea por temor al rey de Gat. Es un momento vergonzoso en la historia de David que lo deja escondido en una cueva. En esa cueva primero David evidentemente se siente desesperado, pero algo ocurre allí porque en el capítulo 22 vuelve a ser el David que triunfó frente a Goliat. Allí en la cueva tiene miedo al rey de Gat pero también tiene miedo al Rey Saúl que se encuentra persiguiéndolo. Por un lado se siente amenazado por el mundo pero por el otro se siente amenazado por su propio pueblo….
Según la compresión hebraica este salmo es un MIKTAM que es una declaración que tiene 2 significados.
Por un lado es un pedido de ayuda pero por el otro… es un grito de guerra.
En el salmo 57 – leemos lo siguiente:
Ten compasión de mí, oh Dios;
ten compasión de mí, que en ti confío.
A la sombra de tus alas me refugiaré,
hasta que haya pasado el peligro.
2 Clamo al Dios Altísimo,
al Dios que me brinda su apoyo. ( a mí me gusta la NVI pero acá me fascina la traducción de la Reina Valera que dice: El Dios que me favorece)
3 Desde el cielo me tiende la mano y me salva;
reprende a mis perseguidores.
¡Dios me envía su amor y su verdad!
4 Me encuentro en medio de leones,
rodeado de gente rapaz.
Sus dientes son lanzas y flechas;
su lengua, una espada afilada.
5 Pero tú, oh Dios, estás sobre los cielos,
¡tu gloria cubre toda la tierra!
6 Tendieron una red en mi camino,
y mi ánimo quedó por los suelos.
En mi senda cavaron una fosa,
pero ellos mismos cayeron en ella.
7 Firme está, oh Dios, mi corazón;
firme está mi corazón.
Voy a cantarte salmos.
8 ¡Despierta, alma mía!
¡Despierten, arpa y lira!
¡Haré despertar al nuevo día!
9 Te alabaré, Señor, entre los pueblos,
te cantaré salmos entre las naciones.
10 Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos;
¡tu verdad llega hasta el firmamento!
11 ¡Tú, oh Dios, estás sobre los cielos;
tu gloria cubre toda la tierra!
Seguramente a partir de aquí diré algunas cosas más y haré una oración mientras la banda Renova me ayudará en el fondo interpretando una canción que desde que la escuché me pone el animo por las nubes. La canción repite lo siguiente: Si Dios es con nosotros, nadie podrá pararnos.
Fue Dios el que estableció que después del más crudo invierno viniera la primavera.
Fue Dios el que estableció un ciclo para la vida y para el movimiento del sol. Fue Dios el que acomodó a la tierra 23 grados sobre su eje para que la vida del planeta tuviera 4 estaciones y no, una sola y monótona estación sin cambios.
Los líderes cristianos debemos aprender que el cambio es un invento de Dios.
Si revisamos la historia más reciente de los líderes más prominentes de la humanidad, nos daremos cuenta que fueron líderes que no solo fueron amigos sino que hasta tuvieron un romance con el cambio. Para estos líderes el progreso y la innovación eran una obsesión y no una consecuencia de los cambios de otros. Piensas en el recientemente fallecido Steve Jobs por ejemplo y una palabra que instantáneamente viene a la mente es “innovación”.
En nuestros ministerios juveniles nos urge cambiar. He dicho por todo el continente que somos testigos del surgimiento de la generación juvenil más grande de nuestra historia. Hace una década que vengo insistiendo que las naciones unidades anticiparon que para el 2012 más del 70 por ciento de la población de américa latina iba a tener menos de 25 años. Muy bien. Este tiempo ha llegado y con esta oportunidad llegan nuevos desafíos. Desafíos que nos van a sobrepasar si seguimos haciendo lo mismo que veníamos haciendo.
Por eso necesitamos un re génesis en nuestro ministerio juveniles. Debemos apuntar más alto. Sin descuidar lo micro, debemos visionar lo macro. Esto no se trata de hacer una mejor reunión de jóvenes, o de quien junta más gente en un congreso, un concierto o un estadio. El cambio necesario es que ante todo cambie nuestra ambición: nos toca ser la sal de la tierra y la luz que hecha fuera la oscuridad
Por ejemplo: La ONU afirma que hoy hay 106 millones de adolescentes entre 15 y 24 años desde México a la preciosa república argentina (je) y eso es sin contar los que están en Estados Unidos, Canadá y los latinos que se encuentran en Europa y Asia.
Pero Junior Zapata escribía el otro día en su twitter que la mitad de la población humana en condición de suma pobreza está conformada por jóvenes, adolescentes y niños. ¿Puede la iglesia hacer algo al respecto? En muchos países de América latina como por ejemplo mi Argentina va creciendo la tasa de analfabetismo y la tasa de desempleo de los jóvenes en sus 20 años es más alta que nunca en la historia. ¿Puede la iglesia hacer algo? En Chile hoy hay una crisis educativa como nunca antes en la historia, y en México el narcotráfico emplea a más adolescentes que ninguna multinacional. ¿Puede la iglesia hacer algo?
Los medios masivos de comunicación, el narcotráfico, la violencia y hasta las multinacionales están concentrando casi toda su atención en la nueva generación pero para la iglesia ese interés es solo parte de un discurso pero que no se lleva a la práctica.
Prueba de eso es que las iglesias y denominaciones casi no disponen sus recursos en elaborar presupuestos de alcance a jóvenes, adolescentes y niños. La mayoría de las congregaciones evangélicas (aunque gracias a Dios no todas) No dispone de presupuestos para capacitar a líderes juveniles y prueba de eso es que muchos de ustedes se tuvieron que pagar sus entradas y viajes a la convención solitos sin que sus iglesias les ayuden con ninguna parte y la consecuencia es que la mayoría de nuestras iglesias, aún con buenas intenciones, no tienen la menor idea de qué hacer para alcanzar a jóvenes nuevos y peor, últimamente me doy cada vez más cuenta que no siempre sabemos qué hacer ni para retener a nuestros propios hijos.
Por eso un cambio es necesario y Dios quiere usarnos para un re génesis en el trabajo con jóvenes en nuestra Iberoamérica.
Pero Lucas, me puede preguntar alguno: ¿Por dónde empezar? lo del Re-génesis tenía onda hasta ahora que estás poniendo la barra demasiado alta? Hay demasiado que cambiar. ¿Qué hacemos?
No me gusta dar fórmulas mágicas, pero aquí hay una simple lista de algunas cosas que sigo aprendiendo:
-Debo depender del Espíritu Santo y no de mis hábitos, cuestionando todo lo que hago. ¿Por qué lo hago, o por qué no lo hago, y por qué no lo hago diferente? –En proverbios 3:5 el sabio salomón nos recomienda que Confiemos en el Señor con todo nuestro corazón y no nos apoyemos en nuestra propia prudencia.
-Debo mantener una actitud de aprendizaje, y la clave para esto es ser proactivo al respecto, escuchando sugerencias e ideas de otros. Algunas empresas y también iglesias y ministerios dejan de crecer porque sus líderes se han conformado con lo que ya sabían y hacían. Ninguno de ellos lo va a admitir, pero se dejaron atrapar por lo seguro, por la rutina, y por la reacción a los problemas en vez de la práctica de la visión estratégica.
-Debo rodearme de gente diferente a mí. Creo que es fundamental relacionarse con gente más sabia, mucho más rica, mucho más pobre, conectada con conocimientos y aún con un tipo diferente de espiritualidad totalmente distinta a la mía. Si algunas de estas relaciones me faltan estaré perdiendo un filo para mantenerme innovando.
-Debo desarrollar un oído atento a la necesidad. En esta he estado fallando últimamente porque con tanto viaje paso menos tiempo con adolescentes comunes pero por eso me es bueno conocer las estadísticas.
-Debo siempre distinguir lo esencial de lo metodológico. Nada de lo sagrado en la Palabra de Dios debe cambiar. Tengo que seguir promoviendo los valores y enseñanzas de las Sagradas Escrituras, pero tengo que saber diferenciar qué es parte de las tradiciones de la Iglesia y cuánto puedo innovar en la manera de comunicar esas verdades.
-Debo tener en cuenta que el cambio es fácil… hasta que incluye personas… (Proverbios 3.3)
-Debo hacer por algunos lo que no puedo hacer por todos –Edmund Burke escribió que nadie comete un error más grande que el no hace nada porque lo que podía hacer era poco.
-Y último. Recuerda que Dios está de tu lado. Comenzamos diciendo que Dios es el creador de los cambios y Él es el primer interesado en que la iglesia, cambie, crezca, se elongue, estire y expanda.
Para terminar vamos a leer el salmo 57. Pero para comprender mejor lo que vamos a leer necesitamos entender algo del contexto de este salmo:
- Los eruditos y comentaristas bíblicos desde hace siglos coinciden que David escribió este salmo cuando está ocurriendo lo que relata 1 Samuel 21. Allí está la escena en la que David se hace pasar por loco que babea por temor al rey de Gat. Es un momento vergonzoso en la historia de David que lo deja escondido en una cueva. En esa cueva primero David evidentemente se siente desesperado, pero algo ocurre allí porque en el capítulo 22 vuelve a ser el David que triunfó frente a Goliat. Allí en la cueva tiene miedo al rey de Gat pero también tiene miedo al Rey Saúl que se encuentra persiguiéndolo. Por un lado se siente amenazado por el mundo pero por el otro se siente amenazado por su propio pueblo….
Según la compresión hebraica este salmo es un MIKTAM que es una declaración que tiene 2 significados.
Por un lado es un pedido de ayuda pero por el otro… es un grito de guerra.
En el salmo 57 – leemos lo siguiente:
Ten compasión de mí, oh Dios;
ten compasión de mí, que en ti confío.
A la sombra de tus alas me refugiaré,
hasta que haya pasado el peligro.
2 Clamo al Dios Altísimo,
al Dios que me brinda su apoyo. ( a mí me gusta la NVI pero acá me fascina la traducción de la Reina Valera que dice: El Dios que me favorece)
3 Desde el cielo me tiende la mano y me salva;
reprende a mis perseguidores.
¡Dios me envía su amor y su verdad!
4 Me encuentro en medio de leones,
rodeado de gente rapaz.
Sus dientes son lanzas y flechas;
su lengua, una espada afilada.
5 Pero tú, oh Dios, estás sobre los cielos,
¡tu gloria cubre toda la tierra!
6 Tendieron una red en mi camino,
y mi ánimo quedó por los suelos.
En mi senda cavaron una fosa,
pero ellos mismos cayeron en ella.
7 Firme está, oh Dios, mi corazón;
firme está mi corazón.
Voy a cantarte salmos.
8 ¡Despierta, alma mía!
¡Despierten, arpa y lira!
¡Haré despertar al nuevo día!
9 Te alabaré, Señor, entre los pueblos,
te cantaré salmos entre las naciones.
10 Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos;
¡tu verdad llega hasta el firmamento!
11 ¡Tú, oh Dios, estás sobre los cielos;
tu gloria cubre toda la tierra!
Seguramente a partir de aquí diré algunas cosas más y haré una oración mientras la banda Renova me ayudará en el fondo interpretando una canción que desde que la escuché me pone el animo por las nubes. La canción repite lo siguiente: Si Dios es con nosotros, nadie podrá pararnos.
Lucas Leys/ Especialidadesjuveniles
domingo, 4 de diciembre de 2011
Desde el sueño al palacio
He escuchado a muchos pastores utilizar esta Escritura, principalmente, el momento en que Faraón lo saca de la cárcel, pero si estudia la vida de José, tomó 13 años para que Dios cumpliera lo que le había dicho en un sueño, y tomó cinco etapas. Hay etapas que toda persona tiene que pasar para manifestar el sueño de Dios para su vida.
El primer nivel o etapa es: Tienes que tener un sueño. El plan de acción de Dios para la vida de José comenzó en el momento que él fue capaz de soñar, en el momento en que abrió su conciencia para soñar, porque se sentía amado por su padre. José y Benjamín eran hijos del mismo padre, pero de madres diferentes. Lo que hacía la diferencia no era el padre, sino la madre. Abraham de la misma manera, tuvo dos mujeres. Y sabemos que tuvo dos hijos, uno de la promesa y otro de la esclava, que era Ismael. La madre ponía la conciencia del joven, era ella quien hacía al joven libre o esclavo. José era hijo de la mujer amada, y eso provocaba que él quisiera soñar. La primera etapa es poder tener un sueño. Cuando voy a diferentes iglesias, y pregunto por sus sueños, la gente me da una lista de sus metas. Pero sueños y metas no son lo mismo, un sueño tiene una característica diferente a una meta. Las metas tú las puedes alcanzar realmente sin Dios, porque para alcanzar la mayoría de ellas, lo que necesitas es disciplina, trabajo. Un sueño no es rebajar de peso, sino lo que necesitas es dejar de comer todo lo que comes, hacer ejercicio. Puedes venir que oremos por ti, pero no por eso vas a rebajar, sino con disciplina. Tampoco necesitas a Dios para tener dinero. Dios no determina quién tiene dinero, sino que hay reglas, leyes, principios que Él ha establecido. ¿Quieres tener dinero? Lo único que tienes que hacer es trabajar duro, ahorrar, no malgastar el dinero, saber administrarlo, y tendrás dinero y Dios no está necesariamente en la fórmula.
Un sueño es diferente a una meta, porque sólo lo puedes lograr si Dios te lo da y te lo entrega. Un sueño por donde quiera que tú lo veas, todo era de Dios. José tuvo un sueño, él para poder reinar sobre sus hermanos, tenía que pasar por los diez, pues eran once y él era el menor. Si el mayor se moría, le tocaba el puesto de autoridad para el segundo, tenían que morirse diez para que a él le tocara, por eso es que Dios tenía que mover el mundo natural para que José pudiera tener lo que soñaba. Sólo Dios podía darle ese sueño. Hay gente que dice que José cometió el error de hablarlo a sus hermanos, pero cuando tú tienes un sueño, lo dices a todos, porque cuando Dios te consume con un sueño, no hay otra cosa que puedas hablar. Esta iglesia tiene un sueño de construir el otro templo, pero ese es el sueño que Dios ha dado. Y así es cuando Dios te da un sueño, de lo único que puedes hablar es de él. Los hermanos de José podían hablarle de cualquier cosa, pero él terminaba en lo mismo. Un sueño te consume de tal forma que de lo único que puedes hablar es de eso. Tienes que aprender a soñar.
Lo segundo que es importante que entiendas es que no todo el mundo va a entender e interpretar correctamente tus sueños, pero no puedes vivir con la interpretación que los demás le dan a tus sueños. Lo que quiero que entiendas es entre más resistencia recibió a su sueño José, él fue y soñó otro sueño, y ahora fue uno espiritual, porque el primero fue que había unos manojos delante de él. Fue a nivel de la tierra, no era respetado por sus hermanos, lo comenzaron a criticar, a resistir y lo que hizo José fue que soñó un sueño más grande, ahora lo elevó a un sueño espiritual, porque lo que vio fue doblarse al Sol y la Luna delante de él. Muchos tienen sueños provocados por su condición natural. Ellos se revelaron contra José, y ahora él dijo que no sólo sus hermanos, sino el Sol y la Luna. Muchos de ustedes han soñado con tener dinero, pero Dios te trajo aquí para que entiendas que El tiene un sueño más grande que cambiar tu condición natural, sino todo en tu vida. Abraham tuvo dos visiones: Dios le dijo “vas a tener hijos”, pero un día le dijo “yo te voy a dar una descendencia espiritual”, le dijo que iba a tener hijos como las estrellas. Porque nuestras condiciones naturales nos hacen soñar y encontramos resistencia, pero Dios nos da sueños más grandes. Hay jóvenes que han soñado que Dios les dé una casa, pero Él quiere darles el ser desarrolladores de casas para que puedan darle a otros. Esa es la diferencia de una meta y un sueño, la meta te cambia a ti solo, pero el sueño cambia a todos los que están a tu alrededor. La Biblia dice: “Pídeme y te daré las naciones por herencia”. Dios quiere elevar tus sueños de la condición natural a la espiritual, para que puedas ver que el sueño es más grande. Pero el sueño de tu condición es cuando Dios sueña a través de ti. Tu situación te hace soñar con algo y es grande, pero jamás se compara cuando Dios sueña a través de ti. Y Dios va a despertar aquí sueños todavía más grandes, no van a ser los manojos los que se van a doblar delante de ti, sino el Sol y la Luna.
Segunda etapa: Tienes que aprender a hacer que todo lo que está al alcance de tu mano, prospere. La segunda etapa de la vida de José es que fue vendido y llegó a la casa de Potifar. La Biblia dice que todo lo que ponían en su mano, lo hacía prosperar. Porque muchos muchachos quieren subir del sueño al palacio. Pero debes de procurar que todo lo que tienes en tus manos, prospere. ¿Cómo Dios te va a dar un carro si la bicicleta no la cuidas? ¿Cómo piensas que Dios te va a dar una casa si el cuarto que pagan tus padres tienen que pelear contigo para que lo recojas? Te acuestas en un cuarto todo regado, soñando con una casa, pero no la vas a tener. Lo interesante es que quieres que tus padres se conviertan, pero ellos se van a convertir el día que vean resultados en tu vida. El mundo no se mueve por lo que sienten, sino por lo que ve. Tú puedes ir a un centro comercial y coger toda la ropa que quieres, pararte frente a la caja a orar en lenguas, y al final te van a decir: “Tienes que pagar”. Con lenguas no se compra ropa, sino con dinero. No puedes ir donde tu jefe y decirle: “Dios me dio una Palabra que yo sería grande, déme la promoción”. A tu jefe no le importa, sino que su vida se haga mejor porque tú estás ahí. Potifar estaba contento porque todo lo que ponía en sus manos prosperaba. ¿Qué vida ha sido mejor porque tú estás al lado de ellos? El problema es que los jóvenes queremos impresionar y ganarnos el respeto de nuestros amigos, cuando el que te puede promover es Potifar, olvídate de tus amigos. A mí me dicen que tengo favoritismos en la iglesia, pero yo pongo a los mismos porque ellos hacen mejor mi vida. En la iglesia, quienes se promueven son aquellos que sirven. ¿Quieres ser promovido en la iglesia? Yo no promuevo a alguien en mi iglesia por sus talentos. Todos quieren la túnica de colores, pero eso lo único que te da son problemas. Pero yo quiero la túnica de Faraón, porque esa nadie me la quita. La túnica de muchos colores se le da en la iglesia a los que tienen talentos. En la iglesia tenemos paciencia, te soportamos cosas que nadie te soporta, porque sabemos que Dios hará algo en tu vida. Ahora, el mundo no funciona así, sino por resultados. El mundo funciona porque te metes en el trabajo, llegas de primero, cinco minutos antes y sales cinco minutos más tarde que el resto, tú no te atreves a cobrar tu salario completo sabiendo que le robaste tiempo a tu jefe.
Hay gente que son como José, y dice: “hay cosas que debo cambiar”. Quizás yo tengo cinco hermanos, pero mi cama siempre estará recogida, mi escritorio ordenado, etc. En el segundo nivel debes entender dos cosas: Qué es lo que Dios puso en tu mano. Cuando tienes un sueño, debes ver qué tienes a tu alcance hoy. No puedes ir al palacio hoy. Quizás hoy no puedes comprarte una ropa cara, pero la que tienes que esté limpia. Lo segundo es que debes de saber lo que Dios NO ha puesto en tu mano. José se paró frente a la mujer de Potífar, él se quitó la ropa (ninguna mujer se la pudo haber quitado). José estaba solito con ella, pero recapacitó, vino una visión, vino su sueño y ahí no estaba ninguna mujer. Entonces dijo: “Tú esposo, mi amo, me ha puesto sobre toda la casa, menos sobre ti”. El mundo está buscando cristianos de integridad a quienes promover, porque necesitan alguien que pueden dejar con su esposa y no se acueste con ella. Tu jefe está buscando que si deja dinero en su escritorio, lo encuentre. Más importante que el talento, es la integridad. Tan importante es saber lo que Dios te dio como lo que no. Mientras más rápido aprendan esto, sus vidas van a ser diferentes. Una de las cosas que Dios no te ha dado, es el diezmo.
Primero soñamos, luego debemos ver qué hay a nuestro alrededor y qué podemos cambiar.
Tercera etapa: Las relaciones. Conexiones divinas. Una de las cosas que pasan en la iglesia es que somos los peores en relaciones. En la iglesia, como Dios me ama como soy, pretendo que me amen de la misma manera. El hecho que Dios te soporte no quiere decir que yo te tenga que soportar. Uno de los problemas de la iglesia es que no saben tratar con la gente. Jesús sabía cómo tratar con los fariseos, los discípulos, las mujeres, los niños, los mundanos. Este hombre sabía regañar a los fariseos y doblarse a atender a los niñitos. Él sabía decirle las palabras correctas, sabía tratar con la gente, a tal grado que la gente no tenía que hablar, él sabía el corazón de las personas. Él no había dicho nada y ya lo sabía. El tercer nivel en la vida de José es cuando entra a la cárcel y hay dos hombres con él. Había un panadero y un copero. Y cuando José estaba en la cárcel, vio el semblante de estos dos hombres, fue y les preguntó qué les pasaba. Si no tienes buena relación con la gente que tienes a tu alrededor, nunca prosperarás. En la iglesia queremos que lean nuestro semblante, porque lo que queremos es que todos se enteren de los problemas. Con la cara, tú sabes que algo está pasando, pero los que queremos prosperar no estamos buscando que lean nuestros rostros, sino ver lo que pasa en los demás. Y José fue y les preguntó a ellos, luego les interpretó el sueño a los dos. Tú vas a saber cuáles son las relaciones que te van a promover, después que interpretes los sueños de los otros. El panadero le dijo que veía las bendiciones y que todos toman de ellas, y José le dijo “en tres días te matan”. Al copero le dijo: “en tres días te sacan de aquí”. Él se dio cuenta quién tenía destino y quién no. Hay amistades que sus sueños están llenos de paja. Tú mismo puedes ser uno de ellos, aquellos pájaros se llevaban la bendición, la riqueza. Hay alguien ahora mismo a tu alrededor con quien Dios te ha conectado, quien te va a llevar a la victoria, ese hombre es el copero, porque era el que trabajaba con el vino, éste es producto o reflejo de prosperidad, de riqueza, de destino. José le dijo a aquel hombre: “Quédate y acuérdate de mí”. Lo mismo pasó en el desierto, ¿quiénes fueron los únicos que entraron a la tierra prometida? Los espías que probaron las uvas. Y por cuarenta años, los que se conectaron con ellos, entraron a la tierra prometida. Todo aquel que se conectó con Josué y Caleb, pudieron entrar. Tienes que interpretar los sueños de la gente que está al lado tuyo, mira quién ha probado las uvas. Yo me tengo que conectar con gente que tiene algo grande, hay jóvenes que tienen una visión más grande, que en tres días te vas a levantar, vas a crecer, te vas a levantar. Olvídate del resto. Mira al que está a tu lado y dile: “Si tú supieras, al lado de quién estás parado, me invitarías a comer esta noche”.
¿Cómo escoges los amigos? ¿Los escoges de acuerdo a sus sueños? Porque el sueño del copero se cumplió primero antes del de José. El copero salió antes y fue dos años libre antes que José. Hay gente que está pensando que no tiene dinero, que nada va a pasar con ellos, pero hay jóvenes que están en el mismo problema, pero tienen un sueño grande, poderoso. Josué y Caleb pasaron 40 años en el desierto con una sola cosa: probaron las uvas. Me los imagino caminando y dándose ánimo. Cada vez que vienes a la iglesia, Dios te ha mostrado las uvas, que hay conexión, que hay poder para tu vida, lo único que tienes que hacer es conectarte con la gente correcta después que interpretes sus sueños para que te promuevan al cuarto y quinto nivel.
Dios va a elevar el sueño de muchos de ustedes esta noche. “Señor, dame un sueño más grande”.
Estuve hablando de las etapas para pasar de un sueño, a tu destino. La primera etapa es tener un sueño. Observamos que un sueño es diferente a una meta. Vimos cómo Dios eleva nuestros sueños a un próximo nivel. La segunda etapa necesaria para alcanzar el destino de Dios para nosotros, es poder provocar que todo lo que está en nuestras manos sea prosperado. Muchos quieren alcanzar su sueño sin cambiar su medio ambiente; tenemos que aprender a ver lo que Dios ha puesto en nuestras manos y lo que no.
La tercera etapa que vimos es la de las relaciones; como cuando José cae en la cárcel y fue capaz de relacionarse con la persona que lo llevaría a Faraón. Muchas veces nos reunimos y tenemos amistades basados en que nos gustan las mismas cosas, pero esa no debe ser la razón, sino que tú tienes un sueño en el cual yo me voy a ver. José supo con quién conectarse, luego que analizó el sueño. Tenemos que entender que hay gente de nuestro pasado, de nuestro presente y de nuestro futuro. Muchos queremos traer gente de nuestro pasado a nuestro presente. Pero con los únicos que debieras estar involucrado, es con los del presente que te llevarán al futuro.
Génesis 41:15-16. Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño y no hay quién lo interprete; mas he oido decir de ti que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón diciendo: Dios será el que de respuesta propicia a Faraón.
Sabemos que Faraón tiene dos sueños, y lo interesante es que Dios le da a Faraón (un impío que no le sirve a Dios) un sueño que sólo un hombre de Dios le puede interpretar. Lo interesante es que Faraón buscó en todo Egipto a alguien que le interpretara el sueño y no encontró a nadie. Tienes que entender que hay gente allá fuera, que Dios les ha dado sueños y no pueden dormir porque no encuentran quién se los interprete.
La cuarta etapa, es saber en tu vida que sólo Dios es quien te puede dar la respuesta. Muchas veces, en la iglesia tenemos este mensaje de tanta autoestima, de tanto pensamiento positivo que ha espiritualizado el mensaje humanista de: “Yo lo puedo hacer, lo puedo lograr”. Cuando estudia la vida de Pablo y ve su desarrollo, se da cuenta que al principio decía: “Yo y Cristo”; a mitad del mensaje dice: “Dios y yo”, y luego cambia su manera de pensar y a lo último decía: “Ya no yo, sino ahora Cristo”. Mire el proceso de madurez de Pablo. José tuvo que aprender eso en su vida, porque Dios le da un sueño a José, pero todo lo que le pasaba en su vida no tenía nada que ver con el sueño de Dios. Lo interesante es que aquí no vemos al mismo joven que soñó años atrás. A los diecisiete años estaba decidido, soñaba diferente. Ahora es un hombre de 30 años que había experimentado soledad, rechazo, traición… El que estaba ahí era el mismo José hablando naturalmente, pero en el mundo espiritual era un hombre que había aprendido que sólo Dios le puede dar la respuesta. Sólo el favor de Dios te puede llevar a la dimensión que El te ha promovido. Tienes que tener habilidades, talentos, aprender a trabajar las relaciones, pero hay un punto en que llegas frente a Faraón y a entender que sólo Dios te dará la respuesta y te llevará al nivel que te ha prometido. Mientras más rápido entiendas eso, más rápido serás promovido al lugar de tu destino.
Verso 12
Cuando José fue llamado a la mayor oportunidad de su vida, ocurrieron dos cosas: 1. El no se podía parar delante de Faraón de la misma forma en que estaba en la cárcel. José tuvo que moverse rápido. Muchas veces, nos detenemos a hacer las cosas que Dios nos ha dicho; tenemos que estar listos a salir. 2. Dice que afeitaron a José (porque no te paras delante de Faraón, sin tu rostro afeitado). Uno de los problemas que tiene la iglesia, es que cuando llegamos a las oportunidades de la vida, la apariencia no dice nada. El mundo se deja llevar por nuestra imagen. La Biblia dice que Dios mira el corazón del hombre, pero te está diciendo que el mundo mira lo de afuera y nunca entrarás en nuevas oportunidades si la apariencia no es la correcta. El problema es que tratamos de espiritualizar nuestra apariencia. Si quieres tener éxito, tienes que rebajar, andar peinado, andar como gente de éxito; caminas como un empresario, porque el mundo se deja llevar por apariencias.; no es que juegues el juego del mundo, porque tú tienes un corazón recto, pero el mundo te va a dar una oportunidad de acuerdo a lo que ellos vean. La gente que ve en televisión, los cristianos los ve lindos. Usted viene a esta iglesia y ve una decoración completa. Cualquiera que entre dice: “Esta es una iglesia de excelencia”; esta decoración te inspira a soñar. Tienes que cuidar tu apariencia antes de pararte ante Faraón; luego tienes que ponerte ropa nueva, una nueva naturaleza en Cristo Jesús. Cuando estás delante de Faraón, no puedes ir como vamos muchas veces a la iglesia. Faraón no le preguntó cómo estaba su familia; si José estuvo en la cárcel, a él no le importaba lo que había en la vida de José. Muchas veces, queremos tener simpatía contándoles nuestras tragedias y problemas. ¿Te imaginas a Faraón que tiene un problema y empieza José a contarle sus problemas? A Faraón no le importa ninguna de esas cosas; no le importa tu pasado.
En la iglesia nos gusta escuchar cómo Dios levantó a alguien, los testimonios de lo que Dios hizo, etc. Créame que puedo pasar toda una hora haciendo una historia de cosas tristes de mi vida, de cuando mis padres se divorciaron, de los problemas que he tenido y ¿qué vamos a hacer con eso? Nada, eso no resuelve nada. Tienes que entender que al mundo no le importa tu pasado, por lo que pasaste, si no que te pares frente a ellos y le digas: ” Yo no tengo la respuesta, pero alguien me va a dar la solución”. Al mundo le interesa que vayas con tu jefe y le digas que te de ese departamento porque Dios te dará la solución, la respuesta.
La cuarta etapa es cuando llegas a la conciencia que sólo Dios tiene la respuesta. Es importante pasar por las primeras tres etapas; es importante tener las conexiones, amistades, pero tienes que saber que no hay amistades que te den la respuesta, sino sólo Dios; y ese día es el día en que eres promovido al lugar de tu destino, que tu confianza está solamente en Dios. El problema es que la iglesia espera dar testimonio de Dios, luego de los resultados. José se encargó de dar testimonio antes de que las cosas llegaran. Mete a Dios en tus problemas, haz de tus problemas los problemas de Dios. José lo que estaba diciendo es:” Si tú no recibes la contestación, es culpa de Dios”. Tiene que llegar un día en que puedas poner tus problemas a Dios; mientras tus hijos sean tus problemas, estarás frustrado, pero el día que hagas de tus hijos los problemas de Dios, las cosas van a cambiar. Yo no puedo controlar dónde están mis hijos, sus amistades, sus decisiones, pero tú Señor me has prometido que te vas a encargar de so. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo tu y tu casa”. Jacob le dijo a Dios: “Si tú me bendices, yo voy a diezmar, voy a consagrar el 10% de lo que tú me des..”. Muchas veces cuando estemos delante de Faraón y tenemos las oportunidades, cometemos el error de querer alcanzar con nuestras fuerzas lo que sólo Dios nos puede dar. El cuarto nivel es vivir bajo el favor de Dios.
Hay una quinta etapa que tienes que aprender y es cuando finalmente recibes la correcta interpretación de tus sueños; el día en que Dios le da verdadero significado a tu vida. La Biblia dice que Jacob y sus hermanos llegaron delante de José, y José los tuvo postrados delante de él. Así que, por primera vez, José vio el sueño cumplido. ¿Cuál fue el primer sueño que tuvo? Que sus hermanos se doblaban delante de él. Y José pudo haber dicho: “Los tengo, se cumplió mi sueño”. Es más, a José le dio coraje, les metió una copa en los sacos y los torturó por un tiempo, pero se acordó que había un segundo sueño. EL primer sueño era tener a sus hermanos delante de él, pero Dios había dado un sueño más grande.
Génesis 45:1-5 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo y clamo: “Haced salir de mi presencia a todos”, y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos, y oyeron los egipcios y oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: “Yo soy José; ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Entonces dijo José a sus hermanos:”Acercaos ahora a mi, y ellos se acercaron y él dijo:”Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues no os entristezcais, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
El quinto nivel es cuando Dios sana tu corazón para poder hacer dos cosas contigo:
1. Darte la verdadera interpretación de tus hijos. Los hermanos interpretaron primero sus sueños, por eso lo vendieron. Así que por algunos años, José vivió por la interpretación que los hermanos le dieron al sueño. José dentro de todo ese proceso, tenía raíz de amargura, tenía dolor, tenía coraje… Tenemos un hombre que lo había resuelto todo, pero no se habían resuelto cosas en su corazón. Imagínese qué fuerte lloró que Faraón lo oyó. Por primera vez, José se dio cuenta del verdadero significado del sueño de Dios para su vida. La razón por la que José había soñado, es que estaba preparando provisión para su familia. Dios no lo hizo para dominar sobre su familia, sino para preservarla. Por primera vez, luego de un proceso de sanidad interior, se da cuenta que la razón de ser de su sueño, fue preservar a toda su familia. José tuvo dos hijos: Manasés y Efraín. Manasés significa: “Dios me hizo olvidar a mi familia”, porque por 13 años lo que motivó a José, fue olvidar lo que su familia le había dicho; Dios le hizo olvidar. José no quería saber de ellos. Luego dice que el nombre del segundo hijo fue Efraín, que quiere decir: “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. La prosperidad se convirtió en la manera de José, de volver a olvidar. Tú podrás olvidar sólo por un tiempo y hay cosas que no te van a dejar disfrutar correctamente del éxito que Dios te quiere dar. No puedes vivir más por la interpretación que el mundo le da al sueño que tienes. Lo único que Dios hizo fue acelerarlo a su destino para que su familia lo viera. Mucha gente no quiere que prosperes, porque te despegas de ellos. No todo el mundo puede tratar en su corazón con el hecho que Dios te bendiga primero a ti, que a ellos. Tengo 33 años de edad y hoy, aquellos que hablaron mal de mí, aquellos que no querían saber de mí, personas que eran amigos y familiares que no querían saber de mí, hoy te puedo decir que esos pastores han ido a predicar, han salido en televisión conmigo, algunos se han convertido en mis amigos.
Dios me ha dado una posición en Puerto Rico, que pudiera hacer algo en contra de ellos, pero Gloria al Señor, que Dios me ha dado el carácter para decir: “Podría hacerlo, me gustaría hacerlo, me traería satisfacción y que se enteren de lo que hice, pero he logrado entender que todo lo que he pasado era parte del proceso que Dios tenía para que hoy le preserve la vida a esa gente. Quiero que entiendas que Dios te va a adelantar para preservar a tu familia. ¿Crees que era fácil para José darle de comer a sus hermanos? ¿A su propio padre? Pero José tuvo un tiempo de sanidad interior donde Dios le dijo:” Yo te envié a ti, para preservar a tu familia”. El sueño que Dios te ha dado no todo el mundo lo va a entender, pero tienes que entender la razón para la cuál te lo dio. El te va a bendecir para que puedas rescatar a aquellos que sin ti ahora, no tuvieran nada. Un día te vas a encontrar con ellos en tu destino y tendrás la oportunidad de decirles: “No importa lo que haya sucedido, Dios lo que hizo fue adelantarme a ese lugar para bendecirte”.
Aquí hay jóvenes que un día el gerente de tu empresa será tu papá, tu mamá; aquellos que no creyeron en ti, serán tus mejores empleados, pero debes procurar tener tu corazón limpio, pero no tan sólo porque Dios te va a poner en un lugar para poder bendecir a otros, sino para poder disfrutar. Qué triste es llegar a prosperar, simplemente tratando de olvidar lo que te hicieron. Jacob, dice la palabra que fue a bendecir a los hijos de José. Cuando Jacob fue a bendecir a esos dos hijos, dice la Biblia que cambió las manos. La mano derecha era para Manasés y la izquierda para Efrain. Jacob puso primero la prosperidad, que al olvido. Una vez más, Jacob cambio las manos, puso primero a Efrain. Para José, fue siempre primero olvidar para prosperar, pero los últimos momentos de su vida, primero prosperó. Es mejor que no tengas una mansión, pero que la que tengas la puedas disfrutar. Yo creo que Dios te quiere con dinero, pero de qué te sirve alcanzarlas y no poderlas gozar. Y Dios quiere poner primero el gozo y el disfrute de lo que tienes, que tener que pasar toda una vida tratando de olvidar. No tienes que sanarte interiormente completamente para triunfar. José no estaba sano por trece años. El progresó con todos esos pensamientos. Dios fue trabajando con él poco a poco. Y ese joven vio que Dios lo había sometido. Yo he pasado por montón de experiencias y si no aprendes a doblegarte a los ojos de Dios, la vida te va a humillar, a doblegar. La biblia habla que había tres hombres en la cruz: Cristo y dos ladrones. Y la biblia dice que cuando fueron a buscarlos, Jesús había muerto, expirado, pero la Biblia dice que para que los otros dos ladrones hubieran muerto, les tuvieron que romper las rodillas. Uno de ellos fue salvo y el otro no, pero los dos murieron de la misma forma. Al único que no le tuvieron que romper las rodillas fue Jesús, porque El las dobló primero. El mundo te humilla, pero yo prefiero doblarlas con estilo, antes de que la vida te dé, te tumbe. Por eso es mejor, empezar todos los días desde abajo. Dios no tan sólo me va a sacar de esta situación, Dios tiene un propósito más grande para tu vida que olvidar tus problemas, necesita a alguien con un corazón recto que cuando esté en una posición de autoridad, pueda extender su mano. Dios no puede poner al joven que lo único que quiere es someter a sus hermanos, que cuando estés en posición de autoridad, sepas qué tienes que hacer con lo que Dios te ha dado.
Muchos de ustedes lo que necesitan hacer no es olvidar, porque nunca podrás hacerlo. Es más, no creo que sea necesario olvidar, porque si lo haces, dejas de saber todo lo que Dios ha hecho contigo. Lo importante es saber dos cosas: el verdadero propósito de por qué he pasado lo que he pasado. Dios nunca va a comprometer las experiencias negativas con lo que El tiene. Vas a ser un cristiano alegre, feliz, lo vas a poder disfrutar al máximo. Para muchos de ustedes, Dios lo único que tiene que hacer es poner primero a Efraín, que a Manasés. Dios te dice de ahora en adelante: “Efraín va primero”. De ahora en adelante, entenderás el propósito de Dios para tu vida, y entenderás que puedes disfrutar por encima de tus experiencias. Trece años de dolor, dificultades, pero toda una vida de disfrute. De ahí en adelante él fue feliz.
La Biblia dice en Exodo que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, la gente cargó sus huesos. Lo que le pido al Señor es que cuando yo muera, ojalá que la gente quiera cargar mis huesos. Puedes tener éxito como José donde un día, cuando mueras, la gente quiera cargar con tus huesos porque vieron un corazón tan especial. Estos cinco pasos son porque muchos soñamos únicamente con dominar nuestra situación presente, cuando Dios tiene un sueño más grande; el mundo nunca se olvidará de ti, aún cuando partas con el Señor, tu familia no se va a olvidar de ti. Lo más grande que Dios hará contigo, es que te hará prosperar con un corazón tan limpio y tan grande, que tu familia querrá cargar con tus huesos. Quizás hoy quieras olvidar a tu familia, pero tus sueños van a provocar que ellos no se quieran olvidar de ti. La gente se olvida de tus logros, pero nunca se olvidarán de un corazón limpio.
Carlos es uno de los peloteros con un récord. Las condiciones para que eso ocurra, tienen que ser específicas. Ese record le ha dado fama, lo ha puesto en muchos lugares; lo ha puesto en ESPN, pero él tiene que entender que un día alguien va venir y romper ese récord, porque es un récord natural. Lo único que el mundo no se va a olvidar de Carlos, es el corazón que él tiene. El ha usado su fama, su tiempo para bendecir a jóvenes en todo el mundo. Vendrá gente que hará cosas mayores, pero de lo que no se van a olvidar, es que cuando estén en posición, usaron sus manos para bendecir.Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
Por Pastor Otoniel Font.
Predicas para Jovenes cristianos
El primer nivel o etapa es: Tienes que tener un sueño. El plan de acción de Dios para la vida de José comenzó en el momento que él fue capaz de soñar, en el momento en que abrió su conciencia para soñar, porque se sentía amado por su padre. José y Benjamín eran hijos del mismo padre, pero de madres diferentes. Lo que hacía la diferencia no era el padre, sino la madre. Abraham de la misma manera, tuvo dos mujeres. Y sabemos que tuvo dos hijos, uno de la promesa y otro de la esclava, que era Ismael. La madre ponía la conciencia del joven, era ella quien hacía al joven libre o esclavo. José era hijo de la mujer amada, y eso provocaba que él quisiera soñar. La primera etapa es poder tener un sueño. Cuando voy a diferentes iglesias, y pregunto por sus sueños, la gente me da una lista de sus metas. Pero sueños y metas no son lo mismo, un sueño tiene una característica diferente a una meta. Las metas tú las puedes alcanzar realmente sin Dios, porque para alcanzar la mayoría de ellas, lo que necesitas es disciplina, trabajo. Un sueño no es rebajar de peso, sino lo que necesitas es dejar de comer todo lo que comes, hacer ejercicio. Puedes venir que oremos por ti, pero no por eso vas a rebajar, sino con disciplina. Tampoco necesitas a Dios para tener dinero. Dios no determina quién tiene dinero, sino que hay reglas, leyes, principios que Él ha establecido. ¿Quieres tener dinero? Lo único que tienes que hacer es trabajar duro, ahorrar, no malgastar el dinero, saber administrarlo, y tendrás dinero y Dios no está necesariamente en la fórmula.
Un sueño es diferente a una meta, porque sólo lo puedes lograr si Dios te lo da y te lo entrega. Un sueño por donde quiera que tú lo veas, todo era de Dios. José tuvo un sueño, él para poder reinar sobre sus hermanos, tenía que pasar por los diez, pues eran once y él era el menor. Si el mayor se moría, le tocaba el puesto de autoridad para el segundo, tenían que morirse diez para que a él le tocara, por eso es que Dios tenía que mover el mundo natural para que José pudiera tener lo que soñaba. Sólo Dios podía darle ese sueño. Hay gente que dice que José cometió el error de hablarlo a sus hermanos, pero cuando tú tienes un sueño, lo dices a todos, porque cuando Dios te consume con un sueño, no hay otra cosa que puedas hablar. Esta iglesia tiene un sueño de construir el otro templo, pero ese es el sueño que Dios ha dado. Y así es cuando Dios te da un sueño, de lo único que puedes hablar es de él. Los hermanos de José podían hablarle de cualquier cosa, pero él terminaba en lo mismo. Un sueño te consume de tal forma que de lo único que puedes hablar es de eso. Tienes que aprender a soñar.
Lo segundo que es importante que entiendas es que no todo el mundo va a entender e interpretar correctamente tus sueños, pero no puedes vivir con la interpretación que los demás le dan a tus sueños. Lo que quiero que entiendas es entre más resistencia recibió a su sueño José, él fue y soñó otro sueño, y ahora fue uno espiritual, porque el primero fue que había unos manojos delante de él. Fue a nivel de la tierra, no era respetado por sus hermanos, lo comenzaron a criticar, a resistir y lo que hizo José fue que soñó un sueño más grande, ahora lo elevó a un sueño espiritual, porque lo que vio fue doblarse al Sol y la Luna delante de él. Muchos tienen sueños provocados por su condición natural. Ellos se revelaron contra José, y ahora él dijo que no sólo sus hermanos, sino el Sol y la Luna. Muchos de ustedes han soñado con tener dinero, pero Dios te trajo aquí para que entiendas que El tiene un sueño más grande que cambiar tu condición natural, sino todo en tu vida. Abraham tuvo dos visiones: Dios le dijo “vas a tener hijos”, pero un día le dijo “yo te voy a dar una descendencia espiritual”, le dijo que iba a tener hijos como las estrellas. Porque nuestras condiciones naturales nos hacen soñar y encontramos resistencia, pero Dios nos da sueños más grandes. Hay jóvenes que han soñado que Dios les dé una casa, pero Él quiere darles el ser desarrolladores de casas para que puedan darle a otros. Esa es la diferencia de una meta y un sueño, la meta te cambia a ti solo, pero el sueño cambia a todos los que están a tu alrededor. La Biblia dice: “Pídeme y te daré las naciones por herencia”. Dios quiere elevar tus sueños de la condición natural a la espiritual, para que puedas ver que el sueño es más grande. Pero el sueño de tu condición es cuando Dios sueña a través de ti. Tu situación te hace soñar con algo y es grande, pero jamás se compara cuando Dios sueña a través de ti. Y Dios va a despertar aquí sueños todavía más grandes, no van a ser los manojos los que se van a doblar delante de ti, sino el Sol y la Luna.
Segunda etapa: Tienes que aprender a hacer que todo lo que está al alcance de tu mano, prospere. La segunda etapa de la vida de José es que fue vendido y llegó a la casa de Potifar. La Biblia dice que todo lo que ponían en su mano, lo hacía prosperar. Porque muchos muchachos quieren subir del sueño al palacio. Pero debes de procurar que todo lo que tienes en tus manos, prospere. ¿Cómo Dios te va a dar un carro si la bicicleta no la cuidas? ¿Cómo piensas que Dios te va a dar una casa si el cuarto que pagan tus padres tienen que pelear contigo para que lo recojas? Te acuestas en un cuarto todo regado, soñando con una casa, pero no la vas a tener. Lo interesante es que quieres que tus padres se conviertan, pero ellos se van a convertir el día que vean resultados en tu vida. El mundo no se mueve por lo que sienten, sino por lo que ve. Tú puedes ir a un centro comercial y coger toda la ropa que quieres, pararte frente a la caja a orar en lenguas, y al final te van a decir: “Tienes que pagar”. Con lenguas no se compra ropa, sino con dinero. No puedes ir donde tu jefe y decirle: “Dios me dio una Palabra que yo sería grande, déme la promoción”. A tu jefe no le importa, sino que su vida se haga mejor porque tú estás ahí. Potifar estaba contento porque todo lo que ponía en sus manos prosperaba. ¿Qué vida ha sido mejor porque tú estás al lado de ellos? El problema es que los jóvenes queremos impresionar y ganarnos el respeto de nuestros amigos, cuando el que te puede promover es Potifar, olvídate de tus amigos. A mí me dicen que tengo favoritismos en la iglesia, pero yo pongo a los mismos porque ellos hacen mejor mi vida. En la iglesia, quienes se promueven son aquellos que sirven. ¿Quieres ser promovido en la iglesia? Yo no promuevo a alguien en mi iglesia por sus talentos. Todos quieren la túnica de colores, pero eso lo único que te da son problemas. Pero yo quiero la túnica de Faraón, porque esa nadie me la quita. La túnica de muchos colores se le da en la iglesia a los que tienen talentos. En la iglesia tenemos paciencia, te soportamos cosas que nadie te soporta, porque sabemos que Dios hará algo en tu vida. Ahora, el mundo no funciona así, sino por resultados. El mundo funciona porque te metes en el trabajo, llegas de primero, cinco minutos antes y sales cinco minutos más tarde que el resto, tú no te atreves a cobrar tu salario completo sabiendo que le robaste tiempo a tu jefe.
Hay gente que son como José, y dice: “hay cosas que debo cambiar”. Quizás yo tengo cinco hermanos, pero mi cama siempre estará recogida, mi escritorio ordenado, etc. En el segundo nivel debes entender dos cosas: Qué es lo que Dios puso en tu mano. Cuando tienes un sueño, debes ver qué tienes a tu alcance hoy. No puedes ir al palacio hoy. Quizás hoy no puedes comprarte una ropa cara, pero la que tienes que esté limpia. Lo segundo es que debes de saber lo que Dios NO ha puesto en tu mano. José se paró frente a la mujer de Potífar, él se quitó la ropa (ninguna mujer se la pudo haber quitado). José estaba solito con ella, pero recapacitó, vino una visión, vino su sueño y ahí no estaba ninguna mujer. Entonces dijo: “Tú esposo, mi amo, me ha puesto sobre toda la casa, menos sobre ti”. El mundo está buscando cristianos de integridad a quienes promover, porque necesitan alguien que pueden dejar con su esposa y no se acueste con ella. Tu jefe está buscando que si deja dinero en su escritorio, lo encuentre. Más importante que el talento, es la integridad. Tan importante es saber lo que Dios te dio como lo que no. Mientras más rápido aprendan esto, sus vidas van a ser diferentes. Una de las cosas que Dios no te ha dado, es el diezmo.
Primero soñamos, luego debemos ver qué hay a nuestro alrededor y qué podemos cambiar.
Tercera etapa: Las relaciones. Conexiones divinas. Una de las cosas que pasan en la iglesia es que somos los peores en relaciones. En la iglesia, como Dios me ama como soy, pretendo que me amen de la misma manera. El hecho que Dios te soporte no quiere decir que yo te tenga que soportar. Uno de los problemas de la iglesia es que no saben tratar con la gente. Jesús sabía cómo tratar con los fariseos, los discípulos, las mujeres, los niños, los mundanos. Este hombre sabía regañar a los fariseos y doblarse a atender a los niñitos. Él sabía decirle las palabras correctas, sabía tratar con la gente, a tal grado que la gente no tenía que hablar, él sabía el corazón de las personas. Él no había dicho nada y ya lo sabía. El tercer nivel en la vida de José es cuando entra a la cárcel y hay dos hombres con él. Había un panadero y un copero. Y cuando José estaba en la cárcel, vio el semblante de estos dos hombres, fue y les preguntó qué les pasaba. Si no tienes buena relación con la gente que tienes a tu alrededor, nunca prosperarás. En la iglesia queremos que lean nuestro semblante, porque lo que queremos es que todos se enteren de los problemas. Con la cara, tú sabes que algo está pasando, pero los que queremos prosperar no estamos buscando que lean nuestros rostros, sino ver lo que pasa en los demás. Y José fue y les preguntó a ellos, luego les interpretó el sueño a los dos. Tú vas a saber cuáles son las relaciones que te van a promover, después que interpretes los sueños de los otros. El panadero le dijo que veía las bendiciones y que todos toman de ellas, y José le dijo “en tres días te matan”. Al copero le dijo: “en tres días te sacan de aquí”. Él se dio cuenta quién tenía destino y quién no. Hay amistades que sus sueños están llenos de paja. Tú mismo puedes ser uno de ellos, aquellos pájaros se llevaban la bendición, la riqueza. Hay alguien ahora mismo a tu alrededor con quien Dios te ha conectado, quien te va a llevar a la victoria, ese hombre es el copero, porque era el que trabajaba con el vino, éste es producto o reflejo de prosperidad, de riqueza, de destino. José le dijo a aquel hombre: “Quédate y acuérdate de mí”. Lo mismo pasó en el desierto, ¿quiénes fueron los únicos que entraron a la tierra prometida? Los espías que probaron las uvas. Y por cuarenta años, los que se conectaron con ellos, entraron a la tierra prometida. Todo aquel que se conectó con Josué y Caleb, pudieron entrar. Tienes que interpretar los sueños de la gente que está al lado tuyo, mira quién ha probado las uvas. Yo me tengo que conectar con gente que tiene algo grande, hay jóvenes que tienen una visión más grande, que en tres días te vas a levantar, vas a crecer, te vas a levantar. Olvídate del resto. Mira al que está a tu lado y dile: “Si tú supieras, al lado de quién estás parado, me invitarías a comer esta noche”.
¿Cómo escoges los amigos? ¿Los escoges de acuerdo a sus sueños? Porque el sueño del copero se cumplió primero antes del de José. El copero salió antes y fue dos años libre antes que José. Hay gente que está pensando que no tiene dinero, que nada va a pasar con ellos, pero hay jóvenes que están en el mismo problema, pero tienen un sueño grande, poderoso. Josué y Caleb pasaron 40 años en el desierto con una sola cosa: probaron las uvas. Me los imagino caminando y dándose ánimo. Cada vez que vienes a la iglesia, Dios te ha mostrado las uvas, que hay conexión, que hay poder para tu vida, lo único que tienes que hacer es conectarte con la gente correcta después que interpretes sus sueños para que te promuevan al cuarto y quinto nivel.
Dios va a elevar el sueño de muchos de ustedes esta noche. “Señor, dame un sueño más grande”.
Estuve hablando de las etapas para pasar de un sueño, a tu destino. La primera etapa es tener un sueño. Observamos que un sueño es diferente a una meta. Vimos cómo Dios eleva nuestros sueños a un próximo nivel. La segunda etapa necesaria para alcanzar el destino de Dios para nosotros, es poder provocar que todo lo que está en nuestras manos sea prosperado. Muchos quieren alcanzar su sueño sin cambiar su medio ambiente; tenemos que aprender a ver lo que Dios ha puesto en nuestras manos y lo que no.
La tercera etapa que vimos es la de las relaciones; como cuando José cae en la cárcel y fue capaz de relacionarse con la persona que lo llevaría a Faraón. Muchas veces nos reunimos y tenemos amistades basados en que nos gustan las mismas cosas, pero esa no debe ser la razón, sino que tú tienes un sueño en el cual yo me voy a ver. José supo con quién conectarse, luego que analizó el sueño. Tenemos que entender que hay gente de nuestro pasado, de nuestro presente y de nuestro futuro. Muchos queremos traer gente de nuestro pasado a nuestro presente. Pero con los únicos que debieras estar involucrado, es con los del presente que te llevarán al futuro.
Génesis 41:15-16. Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño y no hay quién lo interprete; mas he oido decir de ti que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón diciendo: Dios será el que de respuesta propicia a Faraón.
Sabemos que Faraón tiene dos sueños, y lo interesante es que Dios le da a Faraón (un impío que no le sirve a Dios) un sueño que sólo un hombre de Dios le puede interpretar. Lo interesante es que Faraón buscó en todo Egipto a alguien que le interpretara el sueño y no encontró a nadie. Tienes que entender que hay gente allá fuera, que Dios les ha dado sueños y no pueden dormir porque no encuentran quién se los interprete.
La cuarta etapa, es saber en tu vida que sólo Dios es quien te puede dar la respuesta. Muchas veces, en la iglesia tenemos este mensaje de tanta autoestima, de tanto pensamiento positivo que ha espiritualizado el mensaje humanista de: “Yo lo puedo hacer, lo puedo lograr”. Cuando estudia la vida de Pablo y ve su desarrollo, se da cuenta que al principio decía: “Yo y Cristo”; a mitad del mensaje dice: “Dios y yo”, y luego cambia su manera de pensar y a lo último decía: “Ya no yo, sino ahora Cristo”. Mire el proceso de madurez de Pablo. José tuvo que aprender eso en su vida, porque Dios le da un sueño a José, pero todo lo que le pasaba en su vida no tenía nada que ver con el sueño de Dios. Lo interesante es que aquí no vemos al mismo joven que soñó años atrás. A los diecisiete años estaba decidido, soñaba diferente. Ahora es un hombre de 30 años que había experimentado soledad, rechazo, traición… El que estaba ahí era el mismo José hablando naturalmente, pero en el mundo espiritual era un hombre que había aprendido que sólo Dios le puede dar la respuesta. Sólo el favor de Dios te puede llevar a la dimensión que El te ha promovido. Tienes que tener habilidades, talentos, aprender a trabajar las relaciones, pero hay un punto en que llegas frente a Faraón y a entender que sólo Dios te dará la respuesta y te llevará al nivel que te ha prometido. Mientras más rápido entiendas eso, más rápido serás promovido al lugar de tu destino.
Verso 12
Cuando José fue llamado a la mayor oportunidad de su vida, ocurrieron dos cosas: 1. El no se podía parar delante de Faraón de la misma forma en que estaba en la cárcel. José tuvo que moverse rápido. Muchas veces, nos detenemos a hacer las cosas que Dios nos ha dicho; tenemos que estar listos a salir. 2. Dice que afeitaron a José (porque no te paras delante de Faraón, sin tu rostro afeitado). Uno de los problemas que tiene la iglesia, es que cuando llegamos a las oportunidades de la vida, la apariencia no dice nada. El mundo se deja llevar por nuestra imagen. La Biblia dice que Dios mira el corazón del hombre, pero te está diciendo que el mundo mira lo de afuera y nunca entrarás en nuevas oportunidades si la apariencia no es la correcta. El problema es que tratamos de espiritualizar nuestra apariencia. Si quieres tener éxito, tienes que rebajar, andar peinado, andar como gente de éxito; caminas como un empresario, porque el mundo se deja llevar por apariencias.; no es que juegues el juego del mundo, porque tú tienes un corazón recto, pero el mundo te va a dar una oportunidad de acuerdo a lo que ellos vean. La gente que ve en televisión, los cristianos los ve lindos. Usted viene a esta iglesia y ve una decoración completa. Cualquiera que entre dice: “Esta es una iglesia de excelencia”; esta decoración te inspira a soñar. Tienes que cuidar tu apariencia antes de pararte ante Faraón; luego tienes que ponerte ropa nueva, una nueva naturaleza en Cristo Jesús. Cuando estás delante de Faraón, no puedes ir como vamos muchas veces a la iglesia. Faraón no le preguntó cómo estaba su familia; si José estuvo en la cárcel, a él no le importaba lo que había en la vida de José. Muchas veces, queremos tener simpatía contándoles nuestras tragedias y problemas. ¿Te imaginas a Faraón que tiene un problema y empieza José a contarle sus problemas? A Faraón no le importa ninguna de esas cosas; no le importa tu pasado.
En la iglesia nos gusta escuchar cómo Dios levantó a alguien, los testimonios de lo que Dios hizo, etc. Créame que puedo pasar toda una hora haciendo una historia de cosas tristes de mi vida, de cuando mis padres se divorciaron, de los problemas que he tenido y ¿qué vamos a hacer con eso? Nada, eso no resuelve nada. Tienes que entender que al mundo no le importa tu pasado, por lo que pasaste, si no que te pares frente a ellos y le digas: ” Yo no tengo la respuesta, pero alguien me va a dar la solución”. Al mundo le interesa que vayas con tu jefe y le digas que te de ese departamento porque Dios te dará la solución, la respuesta.
La cuarta etapa es cuando llegas a la conciencia que sólo Dios tiene la respuesta. Es importante pasar por las primeras tres etapas; es importante tener las conexiones, amistades, pero tienes que saber que no hay amistades que te den la respuesta, sino sólo Dios; y ese día es el día en que eres promovido al lugar de tu destino, que tu confianza está solamente en Dios. El problema es que la iglesia espera dar testimonio de Dios, luego de los resultados. José se encargó de dar testimonio antes de que las cosas llegaran. Mete a Dios en tus problemas, haz de tus problemas los problemas de Dios. José lo que estaba diciendo es:” Si tú no recibes la contestación, es culpa de Dios”. Tiene que llegar un día en que puedas poner tus problemas a Dios; mientras tus hijos sean tus problemas, estarás frustrado, pero el día que hagas de tus hijos los problemas de Dios, las cosas van a cambiar. Yo no puedo controlar dónde están mis hijos, sus amistades, sus decisiones, pero tú Señor me has prometido que te vas a encargar de so. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo tu y tu casa”. Jacob le dijo a Dios: “Si tú me bendices, yo voy a diezmar, voy a consagrar el 10% de lo que tú me des..”. Muchas veces cuando estemos delante de Faraón y tenemos las oportunidades, cometemos el error de querer alcanzar con nuestras fuerzas lo que sólo Dios nos puede dar. El cuarto nivel es vivir bajo el favor de Dios.
Hay una quinta etapa que tienes que aprender y es cuando finalmente recibes la correcta interpretación de tus sueños; el día en que Dios le da verdadero significado a tu vida. La Biblia dice que Jacob y sus hermanos llegaron delante de José, y José los tuvo postrados delante de él. Así que, por primera vez, José vio el sueño cumplido. ¿Cuál fue el primer sueño que tuvo? Que sus hermanos se doblaban delante de él. Y José pudo haber dicho: “Los tengo, se cumplió mi sueño”. Es más, a José le dio coraje, les metió una copa en los sacos y los torturó por un tiempo, pero se acordó que había un segundo sueño. EL primer sueño era tener a sus hermanos delante de él, pero Dios había dado un sueño más grande.
Génesis 45:1-5 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo y clamo: “Haced salir de mi presencia a todos”, y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos, y oyeron los egipcios y oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: “Yo soy José; ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Entonces dijo José a sus hermanos:”Acercaos ahora a mi, y ellos se acercaron y él dijo:”Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues no os entristezcais, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
El quinto nivel es cuando Dios sana tu corazón para poder hacer dos cosas contigo:
1. Darte la verdadera interpretación de tus hijos. Los hermanos interpretaron primero sus sueños, por eso lo vendieron. Así que por algunos años, José vivió por la interpretación que los hermanos le dieron al sueño. José dentro de todo ese proceso, tenía raíz de amargura, tenía dolor, tenía coraje… Tenemos un hombre que lo había resuelto todo, pero no se habían resuelto cosas en su corazón. Imagínese qué fuerte lloró que Faraón lo oyó. Por primera vez, José se dio cuenta del verdadero significado del sueño de Dios para su vida. La razón por la que José había soñado, es que estaba preparando provisión para su familia. Dios no lo hizo para dominar sobre su familia, sino para preservarla. Por primera vez, luego de un proceso de sanidad interior, se da cuenta que la razón de ser de su sueño, fue preservar a toda su familia. José tuvo dos hijos: Manasés y Efraín. Manasés significa: “Dios me hizo olvidar a mi familia”, porque por 13 años lo que motivó a José, fue olvidar lo que su familia le había dicho; Dios le hizo olvidar. José no quería saber de ellos. Luego dice que el nombre del segundo hijo fue Efraín, que quiere decir: “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. La prosperidad se convirtió en la manera de José, de volver a olvidar. Tú podrás olvidar sólo por un tiempo y hay cosas que no te van a dejar disfrutar correctamente del éxito que Dios te quiere dar. No puedes vivir más por la interpretación que el mundo le da al sueño que tienes. Lo único que Dios hizo fue acelerarlo a su destino para que su familia lo viera. Mucha gente no quiere que prosperes, porque te despegas de ellos. No todo el mundo puede tratar en su corazón con el hecho que Dios te bendiga primero a ti, que a ellos. Tengo 33 años de edad y hoy, aquellos que hablaron mal de mí, aquellos que no querían saber de mí, personas que eran amigos y familiares que no querían saber de mí, hoy te puedo decir que esos pastores han ido a predicar, han salido en televisión conmigo, algunos se han convertido en mis amigos.
Dios me ha dado una posición en Puerto Rico, que pudiera hacer algo en contra de ellos, pero Gloria al Señor, que Dios me ha dado el carácter para decir: “Podría hacerlo, me gustaría hacerlo, me traería satisfacción y que se enteren de lo que hice, pero he logrado entender que todo lo que he pasado era parte del proceso que Dios tenía para que hoy le preserve la vida a esa gente. Quiero que entiendas que Dios te va a adelantar para preservar a tu familia. ¿Crees que era fácil para José darle de comer a sus hermanos? ¿A su propio padre? Pero José tuvo un tiempo de sanidad interior donde Dios le dijo:” Yo te envié a ti, para preservar a tu familia”. El sueño que Dios te ha dado no todo el mundo lo va a entender, pero tienes que entender la razón para la cuál te lo dio. El te va a bendecir para que puedas rescatar a aquellos que sin ti ahora, no tuvieran nada. Un día te vas a encontrar con ellos en tu destino y tendrás la oportunidad de decirles: “No importa lo que haya sucedido, Dios lo que hizo fue adelantarme a ese lugar para bendecirte”.
Aquí hay jóvenes que un día el gerente de tu empresa será tu papá, tu mamá; aquellos que no creyeron en ti, serán tus mejores empleados, pero debes procurar tener tu corazón limpio, pero no tan sólo porque Dios te va a poner en un lugar para poder bendecir a otros, sino para poder disfrutar. Qué triste es llegar a prosperar, simplemente tratando de olvidar lo que te hicieron. Jacob, dice la palabra que fue a bendecir a los hijos de José. Cuando Jacob fue a bendecir a esos dos hijos, dice la Biblia que cambió las manos. La mano derecha era para Manasés y la izquierda para Efrain. Jacob puso primero la prosperidad, que al olvido. Una vez más, Jacob cambio las manos, puso primero a Efrain. Para José, fue siempre primero olvidar para prosperar, pero los últimos momentos de su vida, primero prosperó. Es mejor que no tengas una mansión, pero que la que tengas la puedas disfrutar. Yo creo que Dios te quiere con dinero, pero de qué te sirve alcanzarlas y no poderlas gozar. Y Dios quiere poner primero el gozo y el disfrute de lo que tienes, que tener que pasar toda una vida tratando de olvidar. No tienes que sanarte interiormente completamente para triunfar. José no estaba sano por trece años. El progresó con todos esos pensamientos. Dios fue trabajando con él poco a poco. Y ese joven vio que Dios lo había sometido. Yo he pasado por montón de experiencias y si no aprendes a doblegarte a los ojos de Dios, la vida te va a humillar, a doblegar. La biblia habla que había tres hombres en la cruz: Cristo y dos ladrones. Y la biblia dice que cuando fueron a buscarlos, Jesús había muerto, expirado, pero la Biblia dice que para que los otros dos ladrones hubieran muerto, les tuvieron que romper las rodillas. Uno de ellos fue salvo y el otro no, pero los dos murieron de la misma forma. Al único que no le tuvieron que romper las rodillas fue Jesús, porque El las dobló primero. El mundo te humilla, pero yo prefiero doblarlas con estilo, antes de que la vida te dé, te tumbe. Por eso es mejor, empezar todos los días desde abajo. Dios no tan sólo me va a sacar de esta situación, Dios tiene un propósito más grande para tu vida que olvidar tus problemas, necesita a alguien con un corazón recto que cuando esté en una posición de autoridad, pueda extender su mano. Dios no puede poner al joven que lo único que quiere es someter a sus hermanos, que cuando estés en posición de autoridad, sepas qué tienes que hacer con lo que Dios te ha dado.
Muchos de ustedes lo que necesitan hacer no es olvidar, porque nunca podrás hacerlo. Es más, no creo que sea necesario olvidar, porque si lo haces, dejas de saber todo lo que Dios ha hecho contigo. Lo importante es saber dos cosas: el verdadero propósito de por qué he pasado lo que he pasado. Dios nunca va a comprometer las experiencias negativas con lo que El tiene. Vas a ser un cristiano alegre, feliz, lo vas a poder disfrutar al máximo. Para muchos de ustedes, Dios lo único que tiene que hacer es poner primero a Efraín, que a Manasés. Dios te dice de ahora en adelante: “Efraín va primero”. De ahora en adelante, entenderás el propósito de Dios para tu vida, y entenderás que puedes disfrutar por encima de tus experiencias. Trece años de dolor, dificultades, pero toda una vida de disfrute. De ahí en adelante él fue feliz.
La Biblia dice en Exodo que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, la gente cargó sus huesos. Lo que le pido al Señor es que cuando yo muera, ojalá que la gente quiera cargar mis huesos. Puedes tener éxito como José donde un día, cuando mueras, la gente quiera cargar con tus huesos porque vieron un corazón tan especial. Estos cinco pasos son porque muchos soñamos únicamente con dominar nuestra situación presente, cuando Dios tiene un sueño más grande; el mundo nunca se olvidará de ti, aún cuando partas con el Señor, tu familia no se va a olvidar de ti. Lo más grande que Dios hará contigo, es que te hará prosperar con un corazón tan limpio y tan grande, que tu familia querrá cargar con tus huesos. Quizás hoy quieras olvidar a tu familia, pero tus sueños van a provocar que ellos no se quieran olvidar de ti. La gente se olvida de tus logros, pero nunca se olvidarán de un corazón limpio.
Carlos es uno de los peloteros con un récord. Las condiciones para que eso ocurra, tienen que ser específicas. Ese record le ha dado fama, lo ha puesto en muchos lugares; lo ha puesto en ESPN, pero él tiene que entender que un día alguien va venir y romper ese récord, porque es un récord natural. Lo único que el mundo no se va a olvidar de Carlos, es el corazón que él tiene. El ha usado su fama, su tiempo para bendecir a jóvenes en todo el mundo. Vendrá gente que hará cosas mayores, pero de lo que no se van a olvidar, es que cuando estén en posición, usaron sus manos para bendecir.Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
Por Pastor Otoniel Font.
Predicas para Jovenes cristianos
viernes, 28 de octubre de 2011
Llenar el vacío del alma rota

Aunque es difícil y hasta doloroso tocar ciertos temas, debemos entender que no podemos tener "asignaturas pendientes". ¿Cómo tratar las heridas que cuestan sanar?
Estaba allí hace un minuto. Tus dedos buscan en las esquinas del bolsillo de tu campera que ahora está vacío. "¡No miento, sé que está por aquí!" Pero el tipo de seguridad, que tiene el tamaño de tu heladera, te saca de la fila. Luego deja que tus amigos pasen por la entrada al escenario. Después de todo, ellos tienen sus pases. Pases para ir detrás del escenario del concierto del siglo. Quizás el concierto del milenio. ¿Y vos? Bueno, en este momento tienes nada.
Allí es cuando descubres el agujero en tu bolsillo. Y sí, hay algo allí. Puedes sentirlo. Sacas un pedazo de papel arrugado: una nota que te excusa del segundo período del martes. Te preguntas a dónde fue a parar. Luego sacas un chicle. Después, un descuento para el lavado del auto. Una moneda. Un botón. Para este entonces no te sorprendería también encontrar allí el disco que pensaste haber perdido la semana pasada. Sigues sin pasar.
Metiendo todo un puño a través del agujero, desgarras lo que queda de tela. Mueves tu brazo como una serpiente por todo el fondo de tu chaqueta hasta que, sí… la punta de tus dedos tocan algo.
Sacas del bolsillo tu pase y se lo entregas a quien sea que esté cuidando la entrada. Te echa una mirada de esas que funden metal, pero entonces asiente. ¡Estás adentro! En cuanto a tu campera, bueno… tienes suerte de que tu madre sepa manejar la aguja y el hilo.
Una cosa es tener un agujero en tu bolsillo. Otra cosa totalmente diferente es tener un agujero en tu alma. De todas formas, ambas tienen algo en común. No se pueden arreglar por sí solas. De hecho, si no te ocupas de arreglarlas, es muy probable que el agujero se haga cada vez más grande.
Un agujero en tu bolsillo es un inconveniente, algo que se traga entradas, llaves del auto y monedas. Pero un agujero en tu alma puede tragarse cosas que son mucho más valiosas. Cosas como la alegría, la esperanza, la paz y la fe. Cosas que extrañarías más que cualquier cosa que puedes agarrar con la mano.
Entonces, ¿cómo es que se crean estos agujeros? Algunos comienzan siendo pequeños. Intentas algo "solo una vez". Pero una vez no es suficiente. Tomas una mala decisión solo para impresionar a aquellos a tu alrededor. Haces algo que sabes que después te arrepentirás de haberlo hecho, pero lo único que te importa es el ahora. En lugar de trabajar en tus problemas, los ignoras. En lugar de conversar tus malentendidos con tus amigos, los dejas. Luego, sufres las consecuencias y te golpeas mentalmente hasta quedar K.O.
Otras veces, aquellos que te rodean pueden abrirte tantos agujeros que te sientes como una rebanada de queso. Tus padres se divorcian. Tu verdadero amor te deja por otro. Tu amigo más cercano hace público algo que le contaste en secreto. Tu mamá o tu papá son transferidos por trabajo y, de pronto, tu familia está empacando todo y se muda a un millón de kilómetros, e insisten en llevarte con ellos. Te conviertes en el centro de las bromas, solo porque no te mezclas con el resto de la multitud. Eres usado o abusado, molestado o empujado, abandonado o completamente ignorado.
Luego están esos momentos en los que las cosas solo suceden. Incendios, tornados e inundaciones. Accidentes. Despidos. Dolores físicos y enfermedades sin cura. La muerte de alguien a quien quieres. Hay cosas en esta vida que pueden rasgar un agujero en tu alma, tan profundo que sientes que nunca podrás sanar o volver a estar completo.
Una vez que aceptamos el amor radical de Jesús, es fácil hablar de las cosas buenas, como lo mucho que importamos, lo profundamente enamorados que estamos y cómo lo que hacemos realmente puede hacer una diferencia positiva en este mundo. No podemos evitar estar agradecidos por las cosas que cambiaron en nuestras vidas. Pero, ¿qué hay de las cosas que cambiaron? ¿Y qué hay de las cosas feas que nos atormentan y hacen que nuestra fe tiemble?
¿Tienes agujeros en tu alma? No puedes quitar hábitos. No puedes ignorar el dolor. No puedes olvidar las penas. No puedes llenar el vacío. No puedes controlar el enojo. No puedes abandonar la amargura. La culpa que sientes que mereces.
Si estás listo para afrontarlos, Dios está listo para ayudarte a arreglarlos. Y todo comienza con la oración.
Comienza a ser honesto con Dios acerca de todas las áreas de tu vida. Incluso las cosas de las cuales preferirías no hablar. Las cosas que intentaste esconder. Dios lo ve todo. Pero Él quiere que tú también lo veas. Que lo veas por lo que es. Las cosas que se interponen en tu relación con Él y con los demás. Las cosas que evitan que madures para ser la persona que Él creó para que fueras. Las cosas que no necesitas. Las cosas que no quieres. Las cosas que no tienes razón alguna para seguir reteniendo.
Para librarte de cosas como estas, necesitas sacarlas de la oscuridad y exponerlas a la luz. Necesitas reconocer lo que está escondido y lo que está lastimando al Único que tiene el poder para deshacerse de esto de una vez por todas. Entonces, ¿para qué seguir esperando? ¿Qué tienes que perder? Además de ese dolor en tu alma…
Algo huele mal
Nuestros problemas por el "agujero del alma" son tan personales como las huellas digitales. Podemos llamarlos por el mismo nombre –como "abandono", "cáncer", "alcoholismo", o "abuso sexual"–, pero cada uno tiene su propia historia, su propio patrón individual llevado a la fábrica de almas humanas. Cada uno también tiene su propio camino individual a la sanidad. Gracias a Dios, es un camino que nunca tendremos que caminar solos, porque Él promete estar a nuestro lado, más cerca que un chico de primer año a su horario del primer día de clases.
Pedirle a Dios que sane nuestras heridas y quite nuestros problemas es la primera reacción cuando estamos asustados o sufriendo. Así es como estamos cableados. Incluso, la gente que dice no creer en Dios, muchas veces se encuentra orando cuando los golpea una tragedia. Entonces, ese primer paso para sanar debería ser fácil, ¿verdad? Habla con Dios acerca de tus problemas. Suena como si fuera demasiado fácil, pero hay momentos en los que no es tan fácil como suena.
A veces las cosas suceden y no nos damos cuenta de cuánto nos afectaron. Nos conformamos a nosotros mismos con el pensamiento de "Me alegro que haya terminado" y seguimos avanzando. Todo como siempre. No nos damos cuenta que tenemos un agujero en nuestra alma que se agranda cada vez más, hasta que algo parece estar apagándose y nuestro comportamiento comienza a apestar. ¿Cómo se ve eso? Quizá enloquecemos por pequeñeces, nos dormimos llorando noche tras noche, nos alejamos de nuestros amigos y de nuestra familia, dejamos de hacer cosas que solíamos disfrutar, dependemos de las drogas –con prescripción o no– para llegar al final del día, nos lastimamos a nosotros mismos, lastimamos a otros, tomamos demasiado, comemos demasiado, comemos demasiado poco.
Podemos llegar a tener comportamientos como estos sin darnos cuenta que estamos cayendo realmente rápido en picada. Pero, ya sea que alguien que se preocupa por nosotros nos llame la atención o que notemos nuestro cambio, estas son señales de advertencia a las que tenemos que atender inmediatamente.
Si te ves a ti mismo en esta lista, ora. Pero no te detengas allí. Pídele a Dios que te dé coraje para hablar con un adulto en el que confíes. Puede ser un pariente, un profesor, un consejero del colegio o tu pastor. Cuéntale a esa persona lo que está pasando, y desde cuándo. Pídele que te ayude a encontrar la ayuda que necesitas. Tener el coraje para ver a un consejero o a un médico cuando lo necesitas, no es una señal de debilidad. Es una señal de fortaleza.
Si notas que sangras, te vendas. Si notas que tienes un agujero en tu alma, deberías ocuparte de arreglarlo. Pronto. El hecho de ignorarlo solo permite que se agrande. Por eso es que es tan importante pasar tiempo con Dios diariamente. Cuanto antes notes que algo anda mal, antes puedes pedirle ayuda a Dios, más cercana será tu relación con Él, y evitarás más penas y dolores en esa área en el futuro.
¿Cómo es eso de pasar tiempo con Dios, en especial cuando luchamos contra el agujero en nuestra alma? El Salmo 42 lo enseña maravillosamente. Es una canción acerca de un tipo que sigue una "dieta de lágrimas". La gente se burlaba de él, preguntándole: "¿Dónde está tu Dios?" Su respuesta es: "Recuerdo esto y me deshago en llanto" (vv. 3-4).
Los bolsillos de nuestra vida se llenan tanto de basura como los bolsillos de nuestra campera. Y cuando hay un agujero en ese bolsillo, las cosas quedan atrapadas adentro en ese lugar en vez de tirarse a la basura, que es donde pertenecen. Cuando le pedimos a Dios que sane nuestras heridas, también necesitábamos pedirle que nos ayude a vernos a nosotros mismos con claridad, con los agujeros en nuestra alma y todo. Entonces podemos mirar lo que encontramos y decidir lo que vale la pena guardar y lo que merece ser arrojado al basurero.
Hay un secreto para tirar cosas. Se llama perdón. Si guardas algo que te hizo alguien, algo que tú hiciste y te arrepientes o algo que piensas que Dios nunca debería haber permitido que te suceda, cuanto más lo guardes, más te desgarrará. Juegas con eso sin darte cuenta, al igual que cuando juegas con una bolita de papel en tu bolsillo. Te distrae de lo que es importante, de lo que sucede en tu vida ahora mismo.
En la tierra de las tarjetas de bienvenida, se alienta a la gente a que "perdone y olvide". Pero eso no es realista. Y de seguro que no es bíblico. Jesús no te pedirá que te olvides de tus errores. Te dice que recuerdes. Que recuerdes lo mucho que has sido perdonado. Colosenses 3:13 dice: "Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes".
No hay nada que puedas hacer que Jesús no vaya a perdonar si es que se lo pides. Por eso, no tienes derecho alguno de retener algo en contra de otra persona. Eso no significa que los males que hagas y los males que te hagan no importan. Importan tanto que Jesús murió para limpiarlos.
Pero con Dios, lo perdonado está perdonado. De una vez por todas. Ya no está. Es historia. Sayonara. Fin. No se admiten basuras.
Tu vida de oración
Entonces, limpiaste tus bolsillos. Con la ayuda de Dios, examinaste qué guardaste. Elegiste perdonar lo que necesita ser perdonado. Ahora es tiempo de poner en práctica lo que sabes. ¿Recuerdas el Salmo 42? En el versículo 6 canta: "Me siento sumamente angustiado; por eso, mi Dios, pienso en ti".
Cuando al agujero en tu alma se le permite crecer, las cosas pueden volverse tan oscuras y complicadas que pierdes la noción de lo que es verdad, en cuanto a ti y en cuanto a Dios. Incluso puedes comenzar a preguntarte: "¿y qué si tengo un propósito en este mundo? Estoy sufriendo y ya no quiero lastimar a nadie".
El dolor puede hacer que todo parezca no tener importancia. Insignificante. Por eso es tan importante sacar tus ojos del dolor por un tiempo y enfocarte en lo que sabes que es verdad. Ponte más en contacto con La Biblia. Lee los salmos y los evangelios. Lee también las cartas del Nuevo Testamento. Toma pequeños pedazos de Las Escrituras y mastícalos mentalmente por un rato. Pídele a Dios que te ayude a comprender lo que lees y a ver cómo se aplica en tu vida.
Luego, pon en práctica lo que ya sabes. Cuando una banda se prepara para ir de gira, practican una y otra vez las canciones que van a tocar. Después, cuando llega la noche de apertura, cuando todos gritan, fluye la adrenalina y la presión se eleva, la banda no tiene problemas para recordar lo que se supone que deben hacer. Lo saben. Y lo hacen.
Lo mismo sucede con La Palabra de Dios. Cuanto más repases que lo que dice Dios que es verdad, tanto más surgirá en tu mente y tu vida esta verdad sin previo aviso, y tanto más te elevará y consolará.
Allí es cuando el Salmo 42:8 se vuelve realidad: "Esta es la oración al Dios de mi vida".
Dios tiene un plan, una "oración", para cómo se supone que debería ser su mundo. Es algo así: cuando utilizas tiempo para orar, confesar lo que has hecho mal y aceptar el perdón de Dios, perdonar a los que te lastimaron, poner en práctica lo que sabes que es verdad, leyendo y releyendo La Palabra de Dios. Entonces, lo único que queda por hacer es actuar de acuerdo a lo que has aprendido.
Actuar es una parte importante para sanar el agujero en tu alma. Tal vez necesitas pedir perdón por algo de hace mucho tiempo. Pedir ayuda con tu depresión. Perdonarte a ti misma por haber tenido un aborto. Comenzar el trabajo duro de terminar con una adicción. Sea cual fuere la acción que necesitas tomar, Dios está allí contigo. Te ayudará a hacer lo que necesites hacer para sanar.
Si quieres amar bien a los demás, primero necesitas amarte a ti mismo lo suficiente como para ocuparte de los problemas de tu propia vida. Es como el consejo que repiten una y otra vez todas las azafatas cuando el avión está rodando por la pista: "Póngase su máscara de oxígeno antes de asistir a otros".
En otras palabras, cuanto más sana esté tu alma, más fácil y más natural se te hará ayudar a los demás a tu alrededor, en amor y con tu corazón. Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
Todd Hafer & Vicki Kuyper
viernes, 21 de octubre de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Beneficios de la felicidad

Según Rich Bayer, Ph.D., director general de Upper Bay Counseling and Support Services, Inc., las personas felices tienen más contacto social y mejores relaciones sociales que sus homólogos infelices. Estudios de personas positivas muestran que están más alto en la escala de tener buenas relaciones con ellos mismos y con los demás. Su vida amorosa también es mejor. Las personas felices tienden a ser más amables con los demás y a expresar empatía con más facilidad.
Desde luego, las personas felices no tienen “más suerte” que otras personas. Experimentan su parte de tragedia y dificultad, pero los estudios muestran que realizan una mejor tarea a la hora de redefinir. Recuerdan los buenos acontecimientos en sus vidas más rápidamente, y cuando suceden cosas malas, creen que las cosas finalmente se arreglarán. Ellas tienen esperanza.
La felicidad es una de las claves para una vida larga y satisfactoria. Los estudios también muestran que las personas felices tienen menos problemas de salud. Las investigaciones entre personas mayores indican que quienes tienen emociones positivas viven más tiempo que sus homólogos amargados. Se mostró que las personas felices tienen la mitad de probabilidad de sufrir discapacidad que las personas tristes en el mismo rango de edades. Y las personas felices tienen un umbral de dolor más elevado que quienes están tristes.
Cuando usted se ríe, potentes sustancias químicas llamadas endorfinas, que actúan de modo muy similar a la morfina, se liberan en el cerebro. Las endorfinas desencadenan un sentimiento de bienestar por todo su cuerpo y alivian el dolor. En el departamento de medicina conductiva de la facultad de medicina de UCLA, un hombre llamado Norman Cousins realizó una amplia investigación de los beneficios físicos de la felicidad. Él estableció Humor Research Task Force, que coordinaba la investigación clínica mundial sobre el humor. Su investigación demostró de modo conclusivo que la risa, la felicidad y el gozo son antídotos perfectos para el estrés.
Una buena risa puede:
· Disminuir las hormonas del estrés, lo cual le ayuda a relajarse
· Mejorar la calidad del sueño
· Aliviar el dolor
· Descender la presión sanguínea
· Mejorar el sistema inmunológico
· Fortalecer la función cerebral
· Aumentar la longevidad
· Proteger el corazón y evitar ataques al corazón
· Conectarle con los demás
· Prevenir el divorcio
· Elevar el humor y ayudar a liberar la ansiedad y la depresión
Trabajar de modo similar al ejercicio según la asociación para el humor aplicado y terapéutico: “Sin humor, los procesos de pensamiento tienen probabilidad de quedarse estancados y estrechamente enfocados, conduciendo a una mayor angustia”.
Escoger una buena actitud no disminuye la cantidad de sufrimiento en su vida o en el mundo, pero ayuda a aligerar la carga. Incluso cuando sufrimos, podemos escoger estar gozosos porque Dios está con nosotros. El Dr. Lee Berk y su colega investigador, el Dr. Stanley Tan de la Universidad Loma Linda en California, estudiaron los efectos de la risa en el sistema inmunológico, y encontraron una disminución general en hormonas del estrés que constriñen los vasos sanguíneos y suprimen la actividad inmunitaria en personas expuestas al humor.
Los niveles de la hormona del estrés epinefrina eran menores en el grupo tanto antes del humor como después de la exposición al humor. Los niveles de epinefrina siguieron bajos durante todo el experimento. Como dije anteriormente, yo recomiendo a todos mis pacientes reírse a carcajadas diez veces por día. Receto videos de Carol Burnett, de Sanford and Son y otros de humor sano (algunas comedias hispanas sanas podrían ser las películas de Cantinflas y los programas de El Chavo del Ocho) a mis pacientes. Cree un hábito de felicidad en lugar de un hábito de preocupación. Su felicidad no está a merced de otras personas o de circunstancias y acontecimientos de la vida. El corazón alegre es su mayor arma contra el estrés.
Luminizate.com/AvanzaPorMas.com
--Extracto tomado del libro La nueva cura bíblica para el estrés por Dr. Don Colbert.
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