jueves, 29 de julio de 2010

Me abusaron sexualmente temas para jovenes cristianos


¿Tengo yo la culpa?
De 10 consejerías que tengo puedo decir que fácilmente entre 6 y 7 se refieren a algún abuso sexual. Es increible cúanto nos ha afectado hoy en día los famosos secretos familiares. Los que no se hablan, los que se callan y se esconden, pero como un volcán hacen un día erupción. Los que trabajamos con jóvenes podemos decir que es un privilegio estar ahí cuando eso sucede y poder sostener a jóvenes y señoritas que han pasado tal tragedia, mostrándoles que hay ayuda y sanidad. Hoy en día aquellos silencios son cada vez menores, los corazones están siendo abiertos y las voces se oyen más fuertes y frecuentes denunciando y sacando lo que por tanto tiempo se ha quedado encerrado en la conciencia, en el corazón y en el alma, pidiendo a gritos sanidad.

El abuso sexual es una violación no solo a tu cuerpo sino también a la confianza que depositaste en algún familiar, algún amigo o alguna persona que veías como autoridad. El abuso sexual quebranta tus derechos humanos universales. Dios nos creó con límites en nuestra sexualidad que no pueden ni deben ser traspasados por nadie. Sin embargo, cuando alguien osa derrumbar esas barreras, la persona abusada se culpa pues en ese momento pierde el control de su própio cuerpo, alguién más lo toma y siente que tal vez pudo haber hecho algo para evitarlo pero no lo hizo. ¡Rotunda y absolutamente no es tu culpa!

En una ocasión, una muchacha se me acercó para confesarme un abuso sexual. Un primo de ella la abusó por años. Ella se sentía sucia, impura, avergonzada. A penas podía mirar su rostro pues su cabello lo cubría. Con pena y mucho esfuerzo pudo sacar todo aquello que la venía atormentando por años. Ese es el primer paso hacia tu sanidad. El poder hablar con alguien, con una persona indicada con la que sepas que puedes recibir ayuda, y permitirle así a Dios comenzar a reconstruir los muros deshechos de tu sexualidad y puedas ver nuevamente como el Señor resucita y sana todo lo que El creó en tí. Tienes todo el derecho de ser feliz y sentirte limpia (o), pura (o) y sin mancha delante de El porque fuiste víctima de una persona que tiene serios problemas. ¡No eres culpable!

Sí, eres víctima. Por ello necesitas desesperadamente ayuda pues al no decirlo puedes permitir comportamientos auto-destructores si no comprendes que puedes salir adelante. Mucha gente que ha sido abusada recurre a vicios, adicciones, comportamientos que no pueden controlar. Son personas que han cambiado su temperamento: o son exageradamente introvertidas, odiando al sexo opuesto, viven en reprensión total. No se aman, se auto-rechazan y por ello buscan lo que sea para sentirse bien y dormir un rato la sensación de vacío y de falta de valía. Por otro lado, hay gente que es todo lo contrario, son exageradamente extroveritdas cayendo en patrones sexuales de perversidad, con el sexo opuesto o hasta con el mismo sexo.

Al no denunciar y exponer lo que aconteció puedes llegar a hacerte cómplice. Mucha gente que no es ayudada a superar un abuso sexual y permanece en silencio por muchas razones puede llegar a convertirse en victimaria del mismo abuso al que fue sujeta. Por ello es necesario exponerlo pues en la realidad eres una persona a quien se le hizo una gran injusticia, pero Dios que es justo puede rescatarte del hoyo a donde sientes que te encuentras.

-"Es duro, pero tienes que perdonarlo," le dije a aquella muchacha después de algunas platicas que tuvimos.

- ¿Perdonar? -Sí, perdonar a tu agresor para liberarte de él o ella. El perdonar es el segundo paso hacia la restauración. No, no lo sientes, pero es una decisión no un sentimiento. El perdonar te libera de convertirte en la misma persona a quién le retienes el pecado con resentimiento y amargura. Es un acto que realizas a solas con Dios. Y podrás decir: "Señor, no lo siento pero por obediencia a tí, me suelto de esta persona y lo perdono." Y quizás lo tengas que hacer varias veces hasta que sea una convicción en tu corazón, hasta que al recordar el hecho te duela cada vez menos, hasta converitr la tragedia en algo productivo ayudando a otras muchas personas que pasan por lo mismo todos los días contemplando como única escapatoria el suicidio, habiendo sanidad y ayuda para salir adelante.

Estuve hablando con esta muchacha varias veces. Ella no quería decirle a nadie lo que había sucedido, así que tuvimos varias sesiones con ella. Daba ternura verla rehuyendo cualquier mirada y con los ojos enrojecidos de tanto llorar. Costó mucho trabajo hacer que se abriera, mucho más que perdonara. Sin embargo, una vez que pudo sacar lo que tenía en su corazón, poco a poco, vez tras vez, Dios comenzó a obrar en ella una liberación hermosa. Después de muchas platicas, consejos, oraciones e infinidad de llamadas telefónicas a todas horas, puedo decir sin duda que hoy por hoy esta mujer ha sido libre y sanada.

En el libro de Levítico 18 Dios habla de todas las prohibiciones con respecto al abuso sexual. Esto sucedía desde entonces y el clamor de Dios era: "¡mi pueblo no!" Dios está ahí, con los brazos abiertos para consolarte y para que recibas sanidad porque El odia el abuso. Quiere que sientas Sus brazos de amor, consolándote y haciéndote ver que El estaba ahí, junto a tí y que nunca te ha dejado, ni te ha desamparado. No existe ninguna verguenza en decirlo. No tengas temor pues Dios hecha fuera el temor. No eres quién provocó el abuso.

En alguna ocasión, mi esposo y yo platicamos con un joven que había sido abusado por su madre. Sí, por más increible que te parezca. Lo que nos sorprendió fue que este hombre justificaba a su madre diciéndo que ella había sufrido la pérdida de su esposo y que ella tenía necesidades sexuales y por ello recurrió a su hijo. ¡Un niño que fue abusado por su madre desde los 8 años! ¿Necesidades? ¡Se llama abuso sexual! La persona que te hizo tal agravio pudo haberte engañado en muchas formas diciéndote mil cosas para no verse como el malo o la mala, poniéndote responsabilidad y culpa, sin embargo no dejas de ser víctima delante de Dios. El quiere liberarte de ese peso de culpa para disfrutar la completa y total libertad emocional, espititual y física. Dios te ve puro (a) y desea darte Sus ojos para que te veas a través de ellos tal y como El te ve.
por Gloria Vázquez
especialidades juveniles

6 comentarios :

carmen dijo...

Que Dios les bendiga,
quisiera poder ponerme en contacto,
con la persona que pubico esto,
(Me abusaron sexualmente)
no soy joven tengo 54 años, pero necesito ayuda, desde los 16-
no se como puedo hacer para poder comucicar con ustedes, gracias
recibo palabra de aliento, en mi email,por fabor miren si me pueden ayudar,

jcristina34 dijo...

hola como están fui abusada cuando tenia solo siete ocho no cuerdo muy bien la edad, pero como después de eso marco mi vida fue horrible en muchas cosas emocionalmente me forme muy insegura de mi misma y me llevo a tanto errores que ahora comprendo, pero gracias a DIOS el nos rescata de lo malo y nos transforma solo el puede sanarte totalmente

Erica Correa dijo...

Estimadas hermanas si desean pueden mandarle un mail y ponerse en contacto con la pastora Silvia Razongles este es su mail
silvia_razongles@hotmail.com
bendiciones

ivonne judith henao benitez dijo...

esto nos enseña mucho por que es una experienci de una niña y si nos pasa que Dios quiera que no ya podemos saber como salir de este problemna con este articulo gracias por publicarlo y que Dios los bendiga gracias gracias

guillermo dijo...

dDIOSlos bendiga a todo el equipo por sus comentario que es de mucha ayuda para gran cantidad de gente que a pasado por el abuso sexual esto es de gran ayuda me gustaria que añadieran algo sobre Romanos cap.1:18 al 26 felicitaciones sigan adelante sin desmayar.filipenses 4:13

guillermo dijo...

DIOS los bendiga `por sus comentarios por que hay muchas personas que an sido abusadas y nesecitan estos c onsejos de parte de ustedes felicitaciones atodo el equipo . sigan adelante sin desmayar filipenses 4:13

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