viernes, 11 de marzo de 2011

Un salmo para Dios


Mis amigos, la mayoría de los Salmos no se escribieron en escritorios sino en cuevas o desiertos y hasta en cumbres borrascosas (como la clásica novela de Emily Brontë)… Sí, en los momentos de mayor desesperación para los hijos de Dios, en los tiempos más tormentosos, cuando llueve sobre mojado o cuando le sale una raya más al tigre… Ahí es donde el Salmista se inspiraba más.

Tenemos ejemplos de grandes personajes en la Biblia que decidieron experimentar el Selah de Dios, el estar un tiempo en su presencia y callar. Es decir, estar en silencio para que sea Dios quien hable y hoy yo necesito escribir un salmo, necesito cantárselo con mi guitarra… Hoy necesito acercarme a mi Padre Celestial y esconderme en Él… Necesito hacerlo hoy no mañana ni más tarde… NECESITO HACERLO HOY…



Yo no sé qué circunstancias estés viviendo en estos momentos pero quizá, al igual que yo, necesitas escribirle un salmo y derramarle tu corazón… Tal vez necesitas, como yo, buscar un consuelo… buscar un abrazo… simplemente buscarlo a Él.

“En estos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo su corazón, podrán encontrarme. Sí, me encontrarán, dice el Señor. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié y los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra”.
Jeremías 29:13-14 NTV

Puede que te sientas cautivo en tus pensamientos, en una cárcel por tus pecados o encerrado en alguna adicción. Déjame decirte que, sea cual sea tu cautiverio físico o espiritual, puedes buscar a Dios y regresar con Él a casa.

Sí, a esa casa en la que te sientes como en tu hogar, esa casa en la que sabes que Dios te está escuchando y lo puedes encontrar. En esa casa, la puerta siempre está abierta y los brazos, que en la cruz estuvieron extendidos para ti y para mí, siguen así… extendidos.

Muchas veces pensamos que, los hijos de Dios o los buenos, no tendremos que enfrentar batallas difíciles sino que estamos inmunes a los ataques de cualquier enemigo, y eso no es necesariamente así, pues la Biblia dice que “La persona íntegra enfrenta muchas dificultades, pero el Señor llega al rescate en cada ocasión”. Esto nos lo dice el Rey David en el Salmo 34:19, cuando tuvo que enfrentar en el día a día no una o dos sino MUCHAS dificultades y en medio de todas ellas, escribió un salmo para Dios… Cada salmo fue su grito de auxilio y siempre, siempre Dios estuvo allí para rescatarlo.

Tú que me lees en este día y que piensas que las circunstancias que vives son un castigo de Dios o quizá tú, que crees que tu matrimonio no anda bien, que la crisis económica afectó tu billetera o tal vez tú, que estás postrado en cama enfermo cuando deberías estar divirtiéndote… ¡A ti me dirijo!

Hoy puedes escribirle un salmo al Señor, puedes confiar que vendrá a tu rescate… Cuando decimos “¡Oh, y ahora quién podrá defenderme!”. No es el chapulín colorado, es Dios que está orando por ti aún cuando satanás te ha pedido para zamaquearte y darte golpes cual piñata. Tienes que entender que son sus oraciones por ti las que te cubren y vienen a traer paz nuevamente a tu corazón.

Hoy demoré en publicar este blog porque, esta mañana de domingo, se la dediqué a mi Dios… Me dediqué a escribirle un salmo, a estar en su presencia y enamorarme más de Él… y ¿saben que me respondió?

“… ¡Levántate, amada mía! ¡Ven conmigo, mi bella mujer! Mira, el invierno se acabó y las lluvias ya pasaron. Las flores están brotando, ha llegado la temporada de los pájaros cantores. Y el arrullo de las tórtolas llena el aire”.
Cantares 2:10:12 NTV

Después de una lluvia puedes contemplar un arco iris pues se viene un tiempo nuevo. Las flores vuelven a brotar, tus oraciones suben hasta el cielo como un perfume de aroma agradable para Dios…


Te animo a escribirle un salmo en este momento, a darle gracias por todas las veces que vino en tu rescate, a hacerle una oración apasionada que quedará impresa en su corazón.
Wenddy Neciosup
email: wen.neciosup@gmail.com
Blog: www.wenddys.blogspot.com

Seguidores