jueves, 24 de junio de 2010

De lo aparente a lo real tema para jóvenes cristianos

(Luminizate.com)En el libro de Mateo encontramos una historia muy interesante. Interviene Jesús, sus discípulos y una higuera, acontece algo que llama poderosamente la atención y la Biblia nos relata lo siguiente:

Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.

Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.

Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?” Mateo 21: 18-20

Jesús no tenía nada personal con la higuera. De hecho no creo haya maldecido un árbol porque simplemente el hambre lo puso de mal humor, como suele pasarle a algunas personas que yo conozco pero si estoy seguro que él quiso dejar una enseñanza a través de este hecho para todos nosotros.

Cada vez que la higuera tiene hojas verdes indica que la temporada va a cambiar y que además llegaron los tiempos de frutos.

Jesús tuvo una necesidad en esta ocasión que sólo podía ser cubierta con frutos. El Reino también tiene una necesidad en esta tierra que sólo la cubren los frutos.

Miremos con atención que Jesús siguió su camino después de esta higuera pero aún con la necesidad de encontrar frutos para calmar el hambre. Al pasar Jesús por nuestras vidas ¿Encontraría satisfacer la necesidad de frutos? O lamentablemente tendría que pasar de largo.

En el estado en el que nos encontramos hoy ¿Cubrimos las necesidades que el Reino tiene y ayudamos en su expansión? O ¿Jesús así como con la higuera tendría que buscar en otro lugar?

Las apariencias engañan, así como la higuera aparentaba que tenía frutos porque sus hojas estaban verdes, tristemente hay gente que finge, habla de lo que podría llegar a hacer, cuenta los planes, tiene el potencial de producir pero nunca lo hace. Tiene hojas verdes, que aparentan mucho pero no tienen nada en realidad.

La palabra dice que el que lleva frutos el Padre lo limpiará para llevar más frutos (ver San Juan 15). Dios no está buscando los perfectos, sino los dispuestos. Él se encargará de la limpieza.

Cuando hablamos de limpieza no sólo se refiere a pecados, errores, caídas y debilidades, habla de limpiar en todos los sentidos y áreas que nos impidan ser personas cada día más productivas para el Reino. Quizás estás llevando frutos con mucho esfuerzo, porque la economía, gente, trabajo y otras cosas están sirviendo de barrera para que puedas rendir mejor, la Palabra dice que el Padre celestial “limpiará” para que rindas más. Tus caminos se purificarán. Si eres productivo y la economía es una traba, él limpiará tus finanzas.
Si las trabas están con personas que te quieren apagar en tu fe, él se encargará de ellos, los salvará o los quitará de en medio, pero estoy seguro que nada te impedirá que seas una personas que lleve frutos abundantes.

Transfórmate en una persona que rinda en el Reino, no seas cómo la higuera que sólo mostró una buena apariencia pero al tiempo fue descubierta, quedando en evidencia sólo tenía una pantalla que impedía ver su esterilidad.

Pastor de jóvenes Ariel Monzón.

para Luminizate.com

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